Sixto Celorrio Guillén. El hombre familiar

Francisco Tobajas Gallego

            Montón Puerto escribía de Sixto Celorrio: Bien emparentado, económicamente a cubierto de cualquier penalidad o contingencia, casado de maduro con la viuda de un editor bien situado, la figura simpática y cordial de don Sixto Celorrio, que a todos caía bien, se me aparece como la de un «bont vivant» que se buscó pocas complicaciones existenciales en su no largo vivir y a quien, encima, la posteridad ha favorecido.

            Familia de comerciantes y políticos. Había nacido el 28 de marzo de 1870 en el número 7 de la Plaza de los Mesones, en una casa que desapareció ya hace unos años. Era hijo de Anselmo Celorrio Tejedor y de Magdalena Guillén y Seta. El matrimonio tuvo varios hijos: Antonia, Ángel, Francisco y Jerónimo.

            En 1908, Jerónimo Celorrio se citaba como funcionario de la Presidencia del Consejo de Ministros. En 1911, Ángel era funcionario del Banco de Aragón y Francisco, ingeniero.

            Anselmo Celorrio, oriundo de Ciria, Soria, tenía abierto en Calatayud un comercio desde 1865. Celorrio proveía al ayuntamiento de barrones, poleas, clavos, plomo para cartuchos, hierro para el cerramiento de la Plaza del Fuerte y cal hidráulica. Su viuda continuaría con el negocio en la Rúa, número 31.

            El Boletín Oficial  de la Provincia de Zaragoza, publicaba el 13 de febrero de 1864, que Anselmo Celorrio, de Calatayud, había pedido su inclusión en las listas electorales para diputados a Cortes, porque pagaba más de 400 reales de contribución directa. El Boletín Oficial había publicado el 2 de febrero unas listas, en las que se habían cometido algunas equivocaciones, por la premura de su publicación.

            En el Boletín Oficial de la Provincia de Logroño, se publicó el 1 de julio de 1872 una lista con los donativos, destinados a una suscripción que había abierto el Ayuntamiento de Logroño, para erigir un monumento al Príncipe de Vergara. Este título había sido creado por Amadeo I de Saboya, el 2 de enero de 1872 y con tratamiento de alteza, a favor del general Espartero. Entre ellos aparecían los donativos de León Guillén, con 1,50 pesetas, y de Anselmo Celorrio, con 1 peseta. En Calatayud también se suscribieron: Manuel Pérez Garde, Juan Zabalo, Serafín Sancho, Juan Francisco Sancho de Lezcano, Justo Zabalo, Pedro Zabalo y León Alcalde.

            En el Boletín Oficial de la Provincia de Soria del 27 de mayo de 1872, aparecía Anselmo Celorrio, que había comprado unos bienes del Estado en el municipio soriano de Pinilla del Campo. Entonces debía pagar 25 pesetas del quinto plazo.

            Diario de Zaragoza informaba el 10 de febrero de 1877, de la celebración de elecciones a concejales en el Ayuntamiento de Calatayud, en las que resultaría elegido Anselmo Celorrio, quien tomaría el cargo el 1 de marzo.

            En el Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración de 1902, y en el Anuario Riera de 1903, aparece la viuda de Celorrio como ganadera. En 1896, Sixto Celorrio era vicepresidente del Casino Principal de Calatayud. En 1900 sería elegido presidente, vicepresidente Alberto Martín Costea, depositario Leandro Morales, suplente de depositario Gregorio Díez Lasala, interventor Ángel Lasala Gaspar, suplente de interventor Calixto Ruiz Roche y secretario José María López Landa. En 1902 Celorrio seguía siendo presidente del Casino. En 1902, Manuel Ostariz era era presidente del Ateneo y Pascual Blas presidente del Casino de Labradores.

Colegiata de Santa María

            León Guillén Celaya, abuelo de Sixto, tenía su casa y almacén en el número 19 de la Plaza del Mercado. En 1852 aparecía con Gaspar Lausín, Vicente Ena y Miguel Grajales, entre otros, como expendedor de aceite, jabón y chorizos. En 1853 era uno de los comerciantes que habían sido congregados, para estudiar la conveniencia de crear una Caja de Ahorros, filial de la de Zaragoza. Por ser fiador del administrador de carnes desaparecido, debió entregar 30 000 reales que tenía comprometidos. Resultó elegido concejal del Ayuntamiento de Calatayud en noviembre de 1866, siendo reelegido a finales de 1868 y finales de 1871, ocupando esta vez el cargo de primer teniente de alcalde. En enero de 1873 aparece como capitán de la segunda Compañía de los Voluntarios de la Libertad y en 1874, tras la reorganización de la Milicia, sería elegido capitán de la tercera Compañía, dimitiendo de este cargo en octubre de 1874. A principios de 1875, el gobernador cesaría a todo el ayuntamiento, nombrando nuevo alcalde a Manuel Pérez Garde. En 1878 León Guillén ocupaba el número 19 de la plaza del Mercado. Varios años sería vocal de la Junta Pericial, para el reparto de las contribuciones.

            Ángel Celorrio Guillén sería concejal del Ayuntamiento de Calatayud y en 1898 sería elegido alcalde. En 1895 propuso dar el nombre del marqués de Linares al paseo del salón de Alcántara. Este año de 1895 fue presidente de la Comisión organizadora del certamen de rondallas, que se iba a celebrar en Calatayud el 11 de septiembre. En las bases se pedía como mínimo ocho rondadores. Se iba a otorgar un primer premio, con 200 pesetas en metálico, a la mejor interpretación y a la mejor jota aragonesa. El segundo premio, con cien pesetas, se daría a la que siguiera en mérito en ejecución. Las rondallas debían llevar a un cantador de jotas, otorgando un premio de 25 pesetas al mejor cante. La mejor pareja de baile de jota, con traje típico del país, tendría un premio de 75 pesetas.

            En 1895, Ángel Celorrio sería elegido representante de la comarca de Calatayud, en el Congreso Regional Federal, que se iba a celebrar en Zaragoza el 29 de junio, junto a Darío Pérez, Justo Yus y Ricardo González. En 1897 sería elegido segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Calatayud.

            Heraldo de Aragón publicaba el 13 de julio de 1898, que una comisión del partido fusionista, formada por Ángel Celorrio y Julio López, había visitado al gobernador civil Avedillo. El comité federal protestó, porque no había autorizado a nadie para representarlo.

            La Dolores. La Derecha publicaba el 4 de abril de 1895, que aquel día se iba a celebrar un banquete en el jardín del Buen Retiro de Madrid, en obsequio al maestro Bretón. Informaba que se habían enviado varias cartas desde Calatayud, adhiriéndose al homenaje. Una de ellas era del alcalde Francisco Lafuente y otra baturra había sido redactada por Sixto Celorrio, que la había firmado, junto a otros entusiastas de Bretón. La acompañaba una gran caja de bizcochos de dos tamaños, unos enormes y otros pequeñísimos. La carta la había leído Justo Blasco. En ella se decía: Dende que la Dolores se jué con Feliu y con usté, no nos queda en Calatayud más que bizcochos y buena voluntad. Como no podían abrazarlo, mandaban too lo que les queda. Dentro de la caja, bizcochos y dentro de bizcochos la güena voluntad, los pequeños dicen lo poco que era la Dolores hasta que trató con Feliu y usted y los grandes lo que aumentó nuestra paisana. Si el vino se valiese, le haríamos enderezar una estatua en mitad de la plaza ¡Rediez! Si no tenemos una cuaderna para un remedio. La firmaban Sixto Celorrio, Francisco Lafuente y Ángel Celorrio, entre otros.

            Darío Pérez escribía en sus memorias, que Bretón le había escrito, comunicándole que deseaba ir a Calatayud de incógnito, para escuchar la jota a una rondalla de la calle. Darío Pérez se lo confió a Sixto Celorrio y al cantador Dámaso Salcedo, que convinieron que la noche que fuera Bretón, saldría una ronda y cantaría Salcedo. A su llegada a Calatayud, Bretón cenó con tres o cuatro amigos y a medianoche salieron a pasear por las calles, en busca de la ronda, que los esperaba en la Plaza del Fuerte, donde comenzaron a rasgar las guitarras y Salcedo a entonar coplas. La ronda se perdió por las callejuelas de la ciudad, seguida por Bretón y sus amigos. De lo sucedido aquella noche, se inspiraría el maestro Bretón para escribir la jota de su opera La Dolores.

            Celorrio solidario. El 30 de julio de 1897, Heraldo de Aragón publicaba una poesía de Celorrio, que dedicaba a Mariano Gracia y Manuel Lacruz, promotores de la sociedad ElRuido, que siempre encuentran ocasión para sacar un duro, que destinaban a los soldados heridos que regresaban de Cuba. El 12 de agosto, el mismo periódico recogía el donativo de 5 pesetas de Celorrio, destinados a El Ruido. Heraldo de Aragón informaba el 25 de noviembre de 1897, que hacía unos días que se había expuesto en la Plaza del Mercado de Calatayud, un cuadro con los soldados bilbilitanos que habían sido socorridos por Mariano Gracia y Manuel Lacruz, que había sido muy visitado. Delante del cuadro había un cepillo para recoger los donativos. Heraldo escribía que, después de visitar los periódicos locales, se habían desplazado a una finca de Celorrio, que los había invitado a una comida servida por el fondista Galiano. A la noche se les había obsequiado con un banquete servido por el Petit Fornos. Luego llegaría el turno de las jotas. El entusiasmo sería completo cuando El Bolero entonó ingeniosas coplas, algunas de ellas de Celorrio.

                        Soldado que vas a Cuba,

                        si al volver vienes herido,

                        no te apures mientras tenga

                        perras la caja del Ruido.

                        Voy a echar la despedida,

                        para terminar la jota,

                        el que os niegue las perras,

                        nunca será buen patriota.

            Mariano Gracia y Manuel Lacruz salieron para Zaragoza de madrugada, en el tren correo.

            Heraldo de Aragón publicaba el 18 de abril de 1900 la lista de suscriptores, con motivo de regalar a los iniciadores de El Ruido, Mariano Gracia y Manuel Lacruz, las insignias de la Encomienda de Isabel la Católica. Entre ellos aparece Celorrio con 1 peseta.

            Celorrio no faltaría a la fiesta celebrada el 4 de diciembre de 1901 en el Hotel Roma, en honor a Darío Pérez.

            El 11 de octubre de 1901, Heraldo de Aragón informaba que una comisión de la Federación de Gimnasia, acompañada del diputado Celorrio, había visitado el hospicio, para repartir dulces y sándwiches entre los asilados.

            El 17 de marzo de 1903, El Mercantil de Aragón publicaba los donativos para las obras del cerro del Reloj Tonto. El rey se había suscrito con 1500 pesetas, la reina con 1000 pesetas, los príncipes con 750 pesetas, la infanta Isabel con 375 pesetas, La Correspondencia de España, Diario Universal, Heraldo de Madrid y El Evangelio con 250 pesetas cada uno, y Sixto Celorrio y Blas y Melendo con 50 pesetas cada uno. La Correspondencia de España publicaba el 17 de marzo, la suscripción de Celorrio de 50 pesetas para los damnificados de Ateca.

            Sixto Celorrio también colaboró con 25 pesetas, en julio de 1904, para el monumento al Justiciazgo.

            El Progreso informaba el 5 de agosto de 1905, que Celorrio les había comunicado, que la colonia escolar que había llegado a Calatayud, había sido obsequiada con una suculenta comida servida en el Hospicio.

            Varios periódicos y particulares, entre ellos Celorrio, pedían al zar ruso en mayo de 1906, indulgencia para María Spiridowna.

            El 3 de abril de 1907, Heraldo de Aragón informaba que Celorrio había obsequiado a los asilados del Hospicio de Calatayud con una comida extraordinaria, con motivo de la Pascua de Resurrección.

            Industrial y ganadero. En los anuarios de 1902 y 1903, aparece como ganadera la viuda de Celorrio.

            Diario de Zaragoza publicaba el 2 de agosto de 1901, que Sixto Celorrio había solicitado al gobierno civil la concesión de 5000 litros de agua por segundo del Jalón, en el término de Calatayud, con destino a la producción de energía eléctrica. Había presentado un proyecto que comprendía varias obras. Al día siguiente, La Derecha informaba que se habían concedido treinta días, para que corporaciones y particulares, que se creyeran perjudicados por este proyecto, pudieran alegar en la Jefatura de Obras Públicas.

            El 6 de julio de 1902, El Noticiero publicaba que el expediente del proyecto de Celorrio, en el término de Embid de la Ribera, se había pasado al Consejo de Agricultura. Diario de Zaragoza informaba el 15 de julio, que el Consejo Provincial de Agricultura, Industria y Comercio, había informado favorablemente a los expedientes y proyectos presentados por Celorrio y Francisco Lorente, diputados provinciales. El 23 de julio el mismo periódico publicaba que los expedientes de estos proyectos, habían pasado a informe de la Comisión Provincial. El 8 de noviembre, este mismo periódico informaba que se había concedido a Celorrio el aprovechamiento de 5000 litros de agua por segundo del río Jalón, en el término de Calatayud, para producir energía eléctrica.

            El 18 de enero de 1906 Diario de Avisos informaba que Celorrio había pedido a la Jefatura de Obras Públicas una prórroga de dos años, para finalizar las obras de aprovechamiento de las aguas del río Jalón. El 20 de enero Heraldo de Aragón publicaba que la Jefatura había informado favorablemente, a esta prórroga de aprovechamiento de aguas en el término de Embid de la Ribera.

            Diario de Avisos informaba el 24 de marzo de 1914, que se había autorizado a Sixto Celorrio a colocar estricnina en la dehesa del Barranco Seco de Calatayud. Por ello se había comunicado al alcalde y al jefe del puesto de la Guardia Civil.

            El 7 de octubre se había llevado a cabo en el Ayuntamiento de Calatayud, la subasta de los pastos de la sierra de Vicor, siendo adjudicados a Teodoro Andrés Arcos en 1600 pesetas, quien había presentado como fiador a Sixto Celorrio.

            El 5 de diciembre Heraldo de Aragón publicaba que en la feria de San Andrés de Daroca, Celorrio había presentado veintisiete novillos de tres años, que se habían considerado como los mejores del ferial, que había vendido entre 300 y 423 pesetas el ejemplar.

            Diario de Avisos informaba el 10 de mayo de 1918, que se había pasado al Consejo Provincial de Agricultura y Ganadería para su informe, el proyecto de Sixto Celorrio para el aprovechamiento de 5000 litros por segundo del Jalón, para uso industrial.

Puerta de Zaragoza

            Vida familiar y social. Sixto Celorrio vivía entre Calatayud y Zaragoza. En 1904 aparece domiciliado en la calle zaragozana de Mártires, 4. En 1909, según el Anuario del comercio, se había trasladado al número 8 de la misma calle. En la Guía Oficial de 1918, estaba domiciliado en Sagasta, 9.

            En abril de 1906, Sixto Celorrio firmó como testigo el acta de matrimonio entre María Egozcue y el ingeniero de caminos Jaime Lahuerta.

            El 23 de junio de 1906, Diario de Avisos citaba entre los alumnos destacados a Sixto Celorrio, que había logrado un notable en la asignatura de Derecho Natural.

            Diario de Zaragoza informaba el 6 de julio de 1907, del enlace matrimonial entre Magdalena Sanz y Celorrio y el secretario de la Sala de la Audiencia Juan Gualberto Bermúdez Ballestero. Habían sido padrinos: el abogado Fulgencio Bermúdez, padre del novio, y Antonia Celorrio Guillén, madre de la novia. Como testigos habían firmado el acta: Sixto Celorrio, Vicente Mochales y Alberto Martín Costea.

            Celorrio solía veranear todos los años en San Sebastián. Los periódicos anunciaban su marcha, a principios o a mediados de agosto, y su vuelta, a finales de este mes. En diciembre de 1908 sería operado de la vista.

            La Educación publicaba el 4 de enero de 1910, que la Asociación de Maestros del Partido de Calatayud había celebrado una asamblea, donde se había tomado el acuerdo de nombrar a una comisión, para que visitara al presidente de la Diputación, Sixto Celorrio, e interesarle en el pronto arreglo de los escalafones y pago del aumento gradual del sueldo.

            El 28 de marzo de 1910, día de su onomástica, Celorrio invitó en el restaurante la Paz a los alcaldes de Calatayud y Zaragoza, Ballesteros y Galán, a los diputados Isábal y Andrés, al concejal Fraile, y a los señores Lafuente, Ramírez y Lasala.

            Heraldo de Aragón informaba el 19 de junio de 1910 que, el día anterior, Celorrio se había licenciado en la Facultad de Derecho, tras unos brillantes ejercicios. El título de Licenciado en Derecho lo recibiría en marzo de 1912.

            Celorrio firmó como testigo, con Julio Gómez, Juan Ballesteros y Gregorio Calmarza, el acta matrimonial de Pilar Bravo y el concejal Manuel Lozano, que había tenido lugar en San Juan el Real, de madrugada. De ello informaba La Correspondencia de Aragón, el 28 de julio de 1910.

            A la boda celebrada el 9 de octubre de 1910, entre Felipe García y Rosa Gaspar, hija del exdiputado Raimundo Gaspar, asistió Celorrio, amigo del novio, como delegado del Juzgado.

            Heraldo de Aragón informaba el 15 de junio de 1912, que Celorrio y Casañal habían regalado a Basilio Paraíso, con motivo de su onomástica, un ejemplar de Jotas, con una dedicatoria en copla.

            El 12 de marzo de 1913 fallecería Magdalena Guillén y Seta, a los 68 años. Su esquela se publicó en El Noticiero y Heraldo de Aragón. En ella se citaban a sus hijos: Antonia, Ángel, Francisco, Sixto y Jerónimo. Y a sus hijos políticos: Emilio Sanz, Juana Beriguistain y Vicenta Zabalo.

            El 10 de mayo Heraldo de Aragón publicaba que se había concedido la encomienda de Isabel la Católica al alcalde de Calatayud, Francisco Lafuente. El jefe provincial de los liberales, se lo había comunicado el día anterior por teléfono y a su amigo íntimo y correligionario, Sixto Celorrio.

            El 12 de marzo de 1914, Sixto y Ángel Celorrio habían marchado a Calatayud, para asistir al aniversario de su madre, que se celebraría en San Juan el Real. La Justicia publicaba el 13 de marzo, que las cien raciones completas, que se habían servido el día anterior en la Cocina Económica, y las cincuenta que se iban a servir aquel mismo día, a los niños que asistían a la Cantina Escolar, eran donativo de Sixto Celorrio y sus hermanos.

            Diario de Avisos recogía 8 de mayo una noticia aparecida en Heraldo de Aragón. En casa de la novia, se había verificado el miércoles día 6 en Zaragoza, el enlace de Teresa Solsona con el abogado y diputado provincial Sixto Celorrio. Había bendecido la unión el abad de Santa María, Vicente de la Fuente. Habían sido padrinos: Lorenzo Solsona, hermano de la novia, y Juana Beriguistain de Celorrio, hermana política del novio. Habían firmado el acta como testigos: Juan Gualberto Bermúdez Ballestero, secretario de la Sala del Tribunal Supremo, y Fortunato Zabal, diputado provincial. Por la novia lo habían hecho: el arquitecto José Yarza y el joven Lorenzo Solsona Abadía. En el comedor de la lujosa residencia, se había servido un espléndido lunch, a cargo del Hotel la Paz.                                                                                                La Justicia y El Regional publicaban el 27 de junio, que la Junta del Batallón Infantil había nombrado como presidentes honorarios: al capitán general, al diputado Maura, a los diputados provinciales, Zabal, Pinillos, Horno y Celorrio, y al alcalde de Calatayud. Informaban que la Junta había abierto una suscripción popular mensual, para el sostenimiento del Batallón. Celorrio se suscribió con 1,50 pesetas.

            Las familias de Sixto Celorrio y de José García Sánchez estaban abonadas a las plateas del teatro Parisiana, según informaba El Noticiero el 5 de diciembre de 1914. El 29 de diciembre Heraldo de Aragón recogía que el próximo día 15, estaría constituido el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Entre los diputados suplentes aparecía Celorrio. 

            Sixto Celorrio también era vocal de la Cámara Agrícola Oficial de Calatayud y su Comarca, en enero de 1915.

            Celorrio firmó como testigo el acta de matrimonio de Pilar Chueca Ribera, profesora de instrucción primaria e hija del alcalde Pedro Chueca, y el oficial de Correos Ildefonso Esteve Monreal. El enlace se celebraría en San Juan el Real. Teresa Solsona de Celorrio sería madrina de la novia.

            El 13 de marzo de 1915 El Regional informaba que las ciento dos raciones, que se habían servido el día anterior en la Cantina Económica, así como la comida extraordinaria y postre de dulce, con los que habían sido obsequiados los niños de la Cantina Escolar, había sido patrocinadas por Sixto Celorrio y sus hermanos, con motivo del segundo aniversario del fallecimiento de su madre.

            Heraldo de Aragón publicaba el 18 de octubre de 1915, que los ediles zaragozanos, periodistas y amigos, habían invitado a los concejales madrileños a un banquete en la Posada de las Almas, que había sido servido por tres baturras. A este banquete asistió Celorrio. El menú se componía de judías con oreja y chorizo, pollo al chilindrón, ajo arriero, cabrito asado y postre de melocotón con vino y moscatel. Con los entremeses se había servido: guindilla, cebolla, pimientos y olivas. Las viandas se habían servido en platos de Muel y el vino de Cariñena en bota. Al final de la cena se cantaron algunas jotas.

            El 3 de diciembre Heraldo de Aragón recogía la celebración de un sufragio, por el eterno descanso del presidente de la Diputación y gobernador de varias provincias, Enrique Naval, que se había celebrado en la iglesia del Hospital Provincial. A él había asistido la corporación de la Diputación Provincial, con su presidente Enrique Isábal, y varios diputados, entre ellos Sixto Celorrio.

            Celorrio fue testigo, por parte de la novia, del acta de matrimonio entre Josefina Solsona y el médico militar Jesús Remacha Mozota. Habían sido padrinos: Lorenzo Solsona, padre de la novia, y Tomasa Remacha, madre del novio.

            Celorrio tampoco faltó al entierro del nieto de Darío Pérez, Angelito Loraque Pérez, en la madrileña sacramental de San Lorenzo, en noviembre de 1916.

            En julio de 1918, Celorrio aportó 25 pesetas para el mausoleo de la fosa común.

            El 25 de agosto de 1920 Heraldo de Aragón informaba de la llegada de la viuda e hijos del arquitecto José Yarza, que había sido asesinado el pasado 23, cuando acudía a reparar el alumbrado público, como arquitecto municipal, con el ingeniero del cuerpo municipal, César Boente. En Casetas los esperaban Sixto Celorrio, su esposa y otra amiga, únicos parientes de Concha García Solsona, esposa de José Yarza, que viajaba con sus hijos desde Puente Viesgo, Cantabria. La junta del Casino Mercantil acordó por unanimidad, expulsar a todos los socios que pertenecieran a los sindicatos. El Casino Principal encabezaba la suscripción con 20 000 pesetas, para erigir un monumento a las víctimas. Celorrio se suscribió con 50 pesetas.

            El 19 de junio de 1921 Heraldo de Aragón publicaba la esquela de Lorenzo Solsona Casajús, cuñado de Sixto Celorrio, que había fallecido el día 17. Era fabricante de harinas. En 1897 había pertenecido al Círculo conservador-liberal silvelista. En 1900 había sido presidente de la Comisión Provincial de la Diputación. En la esquela se nombraba a su esposa, Francisca Abadía, a sus hijos: Lorenzo, Josefina, Ramón, Carlos, Mª Teresa y Marcela, y a sus hermanos: Mercedes, Teresa y Esteban.

            Sixto Celorrio se suscribió con 250 pesetas para el aeroplano Zaragoza, según recogía Heraldo de Aragón el 31 de agosto. En octubre se suscribiría con 50 pesetas con destino a las víctimas de Aguilón. El Noticiero del 5 de febrero de 1922 informaba que la comisión de festejos continuaba con sus trabajos. Celorrio les había enviado su autógrafo en un abanico. 

            Celorrio patrocinó con un objeto artístico, un tema del programa del Certamen Literario patrocinado por el Ayuntamiento de Calatayud, que se iba a celebrar en las próximas fiestas de septiembre de 1923. También patrocinó con un objeto de arte, otro tema de los Juegos Florales de la Corona de Aragón, organizado por el Centro Aragonés de Barcelona este mismo año.

            Celorrio firmó como testigo el acta de matrimonio entre Tomás Usón Pardo y Mª Concepción Yarza García, en mayo de 1924.

            Ángel Celorrio fallecería el 20 de noviembre de 1929. Estaba casado con Juana Beriguistain, con quien había tenido varios hijos: Sixto, Josefa, Mª Pilar y Ángel. Su hermano Jerónimo fallecería en 1930. La noticia apareció el 24 de enero en Heraldo de Aragón. Era oficial mayor de la Presidencia del Consejo de Ministros. Sus restos habían llegado unos días antes a Calatayud.

            Documentos consultados:

            Galindo Antón, J. (2005): Crónica bilbilitana del siglo XIX, Centro de Estudios Bilbilitanos, Calatayud.

            Montón Puerto. P. (1976): «Escritores, periodistas y periódicos de Calatayud en su contexto social», Cuadernos de Aragón, 8-9, Institución Fernando el Católico, Zaragoza.

            Pérez García, D. (2023): Momentos de una vida. Memorias para mis nietos, San Lorenzo de El Escorial.

Plaza del Mercado