Francisco Tobajas Gallego
Blas Monteagudo, que había sido vecino de Graus, había servido como organista y maestro de niños en Saviñán por espacio de más de veintidós años, hasta enero de 1734. Por su conducta el ayuntamiento le debía 309 libras, 13 sueldos y 4 dineros. El 7 de marzo de 1734 Blas Monteagudo, entonces maestro de niños en la villa de Illueca, pidió al notario Francisco Cabronero que revisara los libros de cuentas del concejo, donde se confirmó esta deuda.
En los libros parroquiales de Saviñán se encuentran algunas partidas de bautismo de varios hijos de Blas Monteagudo, que estaba casado con María Villar. Los abuelos paternos provenían de Paracuellos de Jiloca y los maternos de Ateca.
En el Archivo Parroquial se conserva un documento, por el que mosén Juan Jerónimo Pariente asignaba unos censos para el pago de 13 libras al maestro, en los años 1717 y 1718. Para el año 1719 destinaba unos derechos de sepultura. Señalaba que el Capítulo debía al maestro 19 libras y 6 sueldos, hasta el día de San Juan de 1724. Y añadía que la conservaduría de propios debía pagarle en adelante 13 libras anuales, de San Juan a San Miguel.
Blas Monteagudo exigiría al Ayuntamiento de Saviñán el pago de esta deuda, pero entonces el concejo tenía firmada una concordia con sus acreedores censualistas, a los que había cedido todos sus bienes propios, que suponían: los molinos de harina y de aceite, el mesón, la tienda, el horno de cocer pan, las hierbas, los ripios, las pesas y medidas, los corrales y los olivares del lugar. Todo ello sumaba 680 libras y 10 sueldos. Los conservadores entregaban cada año 200 libras al ayuntamiento, para que pagara los gastos y los salarios de sus ministros. La concordia sería pactada en 1724, con una duración de veinte años. Pero como el maestro no cobraba su deuda, a pesar del tiempo transcurrido, interpuso una demanda ante la Real Audiencia de Zaragoza.
El 4 de septiembre de 1742 el procurador de Blas Monteagudo señalaba que el Ayuntamiento de Saviñán le debía 309 libras, 13 sueldos y 4 dineros, pero se le había pagado en dos partidas la cantidad de 51 libras, 11 sueldos y 3 dineros, con lo que la deuda se había rebajado a 258 libras, 2 sueldos y 1 dinero, solicitando su pago. Por un auto de ese mismo día se pedía al ayuntamiento su abono en quince días o que diera razones para lo contrario. Para ello se emitió una Real Provisión, para que se hiciera saber al Ayuntamiento de Saviñán. El notario José Carnicer Pérez la notificó el 11 de septiembre al ayuntamiento, que estaba compuesto por: Domingo Carnicer y Antonio Joven, alcaldes, Pedro Molinero y José Asensio, menor, regidores, y Domingo Gran, síndico procurador, quienes señalaron, por medio de su procurador, que Blas Monteagudo debía recurrir a los conservadores de la concordia del lugar, que eran: Tomás Cuber y Liñán, canónigo del Santo Sepulcro de Calatayud y vicario general, José Alcaraz y Velluga, obispo de Tarazona, el doctor Próspero Arévalo, canónigo penitenciario de la colegiata de Santa María de Calatayud, el reverendo padre Fr. Juan Royo, de la Orden de Predicadores, prior del convento de San Pedro Mártir de Calatayud, el alcalde primero de Saviñán y José Fernández de Heredia y Galbán, hijodalgo de Calatayud.
Blas Monteagudo aun ganó otra Real Provisión el 22 de octubre de 1742, que el notario José Carnicer y Pérez la haría saber a los componentes del ayuntamiento, al infanzón Jerónimo Martínez, conservador y censalista de la concordia, y al resto de los conservadores.

El 7 de mayo de 1743 y ante el notario José Carnicer y Pérez, se reunió el concejo que estaba compuesto por: José Paciencia y José Olvés, alcaldes, Lorenzo Ibáñez y Francisco Villalba, regidores, y Juan Cimorra, procurador síndico. El concejo mandó comparecer a Blas Monteagudo a quien ofreció seis cahíces de trigo y el arriendo del ripio, que estaba tranzado en 37 libras, pues no podían pagarle la deuda de otra forma. Pero Blas Monteagudo no aceptó, si no lo conducían de nuevo de maestro y organista, a lo que el ayuntamiento se negó por estar ya ocupada esta plaza. En 1738 era maestro de Saviñán Jorge Jaime, en 1742 José Brocal y en 1746 Francisco Vidal.
Por otro auto dictado en Zaragoza el 2 de octubre de 1743, se mandaba que Blas Monteagudo se arreglara para la cobranza de su débito, con la propuesta hecha por los conservadores de propios de Saviñán. Y el 6 de noviembre el procurador de Blas Monteagudo solicitaba que el Ayuntamiento de Saviñán otorgara escritura de cesión de los seis cahíces de trigo y del arriendo del ripio, para el pago a su reperesentado, pues se encontraba en suma pobreza, por haber gastado mucho dinero en este pleito y con mucha familia que mantener.
El 8 de diciembre de 1743 y ante el notario José Carnicer y Pérez, se reunió el concejo y los conservadores de la última concordia, por llamamiento hecho por el corredor José Mañes. Entonces Blas Monteagudo vivía en Calatorao. En esta ocasión se le asignaron dos cahíces de trigo, debido a la pobreza en la que se encontraba la conservaduría, y las 37 libras del arriendo del ripio, que se pagaban en tres tercios, que se había tranzado el pasado 29 de septiembre a favor de Francisco Castillero, mayor y vecino de Saviñán. Este arriendo se asignaría a Blas Monteagudo hasta que fuera pagada la deuda, quien debía otorgar apoca de este pago.



