El canónigo José Martínez Saldaña y el Priorato de Santa Cristina de Somport

Francisco Tobajas Gallego

La fundación de este monasterio y hospital de Santa Cristina, enclavado en el término de Aísa, Huesca, se atribuye a Gastón de Bearn (1091-1131). Los reyes de Aragón y los vizcondes de Bearn apoyaron este complejo, para facilitar el tránsito de peregrinos del Camino de Santiago por este sector de los Pirineos.

En 1216 lograría la protección del Papa Inocencio III. El complejo constaba de iglesia y cementerio, ermita dedicada a Santa Bárbara, casa de los monjes, palacio prioral, hospital y mesón, con otras dependencias necesarias para las actividades religiosas y asistenciales.

La hospedería estaba a cargo de los canónigos que seguían la regla de San Agustín, pero a partir del siglo XIII pasaría a depender de la Orden de Santa Cristina. Otros autores sostienen que podía haber sido una provincia autónoma de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Su función era proporcionar refugio y asistencia a los pobres, enfermos, viajeros y peregrinos que hacían el camino de Santiago. Se situaba tras la subida del puerto de Somport, con lo que suponía un lugar de descanso para los peregrinos cansados, hambrientos o enfermos. En él tenían cobijo y alimento por tres días, aunque los enfermos permanecían en él hasta su restablecimiento.

Su decadencia comenzó con las guerras de Religión y la pérdida de sus rentas. Entre los años 1607 y 1613 la propiedad de este complejo pasó a mano de los dominicos, aunque su ruina vendría como consecuencia de la Desamortización de 1835.

Actualmente es un yacimiento arqueológico, que sería declarado BIC por Decreto 69/2006 del Gobierno de Aragón, del 7 de marzo de ese mismo año.

El 29 de agosto de 1719 el canónigo de La Seo de Zaragoza, José Martínez Saldaña, nombraba procuradores, para que pudieran cobrar diferentes cantidades y otorgar apocas, cartas de pago y comandas. Martínez Saldaña había sido nombrado por el arzobispo de Zaragoza, Manuel Pérez y Araciel (1714-1726), ecónomo del Priorato de Santa Cristina, dignidad de la Seo, por fallecimiento de Jacinto Xulve. Por esta razón pedía el pago de trece cahíces de trigo, tres cahíces de cebada y otros tres cahíces de avena que pagaba la villa de Pedrola, perteneciente al condado de Luna.

Jacinto Xulve había otorgado testamento el 2 de agosto de 1719, ante el notario de Zaragoza José Montaner y Lope. En él nombraba ejecutores de sus últimas voluntades a Jerónimo Dolz de Espejo, arcipreste de Belchite, José Cebrián y Alagón, conde de Fuenclara, Juan Salas, racionero de la iglesia metropolitana del Pilar, y a su sobrino Félix Xulve.

José Martínez Saldaña había entrado de canónigo en La Seo, por coadjutoría de su tío José Martínez Asensio el 19 de mayo de 1690 y de principal el 27 de febrero de 1697. Había estudiado Cánones en la Universidad de Zaragoza, donde obtendría los grados en 1696. Sería el principal favorecedor de la capilla familiar de Nuestra Señora del Rosario de la parroquia de Saviñán, culminando de esta manera los deseos de su padre y de sus tíos.

Ocuparía el cargo de rector de la Universidad de Zaragoza en 1695, 1712 y 1719, y el de regidor del Hospital de Nuestra Señora de Gracia, desde el año 1731 hasta su fallecimiento, el 14 de abril de 1735.

El 22 de febrero de 1737, por expreso deseo del canónigo Martínez Saldaña,  sus restos se trasladarían a la capilla familiar de la Virgen del Rosario de Saviñán, donde sería enterrado en una urna de piedra de Calatorao, debajo de su retrato.

Bibliografía:

Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, Pleitos civiles del ducado de Villahermosa, J/000526/000014.

Página oficial del Ayuntamiento de Saviñán.

Fotografías de Monastirs.cat y Fco. Tobajas Gallego.