Francisco Tobajas Gallego
En un protocolo de 1591 del Archivo de la Familia Gracián se citaba una pieza situada encima de la fuente, que confrontaba con piezas de Miguel Fuertes y Juan Calavera, camino real y camino de herederos. José Gracián pensaba que esta finca podía situarse en los Bancales o debajo de la huerta de Chilindrín, siendo la fuente la que manaba entonces a orillas del río, junto al puente de hierro.
En 1923 el ingeniero de caminos Joaquín Gallego Urueta llevaría a cabo los primeros estudios de captación de aguas en Valdegorrón, casi en la cumbre. En 1926 se aprobaría un presupuesto de 9500’73 pesetas, del que el ayuntamiento debía pagar la mitad. En él se comentaba del cambio de diámetro de la tubería, pues en un primer momento se había pensado colocar la fuente en la plaza de la Constitución, hoy de España, eligiendo entonces la Señoría para el nuevo emplazamiento.
El caudal debió disminuir con los años, pues en 1935 se pedía una ampliación de la captación de las aguas, por ser ya insuficientes para el abastecimiento público, presentando para su aprobación un presupuesto de casi 900 pesetas. Para buscar nuevas vetas, se excavó en 1950 la mina de Valdegorrón.
En abril de 1926, ante el alcalde Pascual Sanjuán Mené y el teniente de alcalde Pascual Ruiz García, maestro nacional, Iñigo Gracián Marco, en representación de sus hermanos y en nombre propio, como herederos de Juan Ignacio Gracián Campos, propietario de la finca de Valdegorrón, donde se hallaba el manantial de aguas que habían de ser destinadas al abastecimiento público del pueblo, daba la autorización necesaria, para que la administración pública practicara en sus terrenos los trabajos necesarios para la captación de aguas.
En otra acta municipal se daba cuenta de otra reunión que había tenido lugar en el ayuntamiento el 7 de octubre de 1927. Convocados y presididos por el alcalde Pascual Sanjuán y el primer teniente de alcalde Pascual Olvés Lafuente, habían acudido los propietarios de los terrenos, que habían de ocuparse con las obras para la traída de las aguas destinadas al abastecimiento del pueblo. El alcalde requirió a los allí reunidos, que, en cumplimiento de los apartados nº 23 y 24 de la Real Orden del 11 de julio de 1925, cediesen los terrenos de su propiedad necesarios para las obras, ofreciéndolos a la Dirección General de Obras Públicas, para la aprobación del replanteo previo.
Los propietarios de los terrenos, por unanimidad, acordaron ofrecer y ceder los terrenos que fueran necesarios a la Dirección General de Obras Públicas, para la conducción de las aguas destinadas al abastecimiento del pueblo. Los propietarios eran: Iñigo Gracián, Gregorio Alcañiz, Dolores Lahuerta, la viuda de Faustino Lafuente, Anselmo Val, Matías Verón, Julián Vela y Serafín Cambón, este último en representación de los herederos del conde de Argillo.
En el acta municipal del 27 de enero de 1929 el alcalde daría cuenta de la brillantez del acto de inauguración de la fuente pública de la Señoría, al que había asistido el Gobernador Civil, Juan Cantón-Salazar, acompañado por su secretario, José Pinilla, y por el delegado gubernativo Francisco Alonso Burillo. Tampoco faltaron las autoridades locales: juez Francisco Tobajas, párroco Florentino Catalán, cabo del somatén Iñigo Gracia, comandante del puesto de la Guardia Civil Gregorio García Pardos, telegrafista Paterno Pina, maestros: Hilarión Martínez, Félix Domínguez, Paula Sardaña y Pilar Tomey, con todo el pueblo en general.
Esta fuente se destruiría el 30 y 31 de enero de 1986, para colocar otra prefabricada, actualmente sin uso. De la fuente antigua solamente quedaría la bola de piedra que la coronaba, que desapareció por ensalmo. De este último destrozo, se han cumplido ya los primeros cuarenta años. El 14 de agosto de 2010 se inauguraría la nueva fuente, próxima al puente de piedra, que se abastece con el agua del manantial de la Aldehuela.



