Visita a Arcóbriga

Francisco Tobajas Gallego

            El pasado 21 de marzo APUDEPA, que este año conmemora su 30º aniversario, organizó una excursión a Monreal de Ariza, para visitar la población y la ciudad celtibérico-romana de Arcóbriga, nombre derivado de Ark-briga, la ciudad del oso.

La Asociación Cultural Ciudad de Arcóbriga hizo de anfitriona y el arqueólogo Alberto Gonzalo guió a los asistentes por la ciudad, dispuesta en el cerro Villar, que conserva parte de las murallas protegidas por varias torres, dos templos, unas termas bien conservadas, restos del foro, una basílica de dos naves, un posible teatro, una enorme cisterna y un complejo entramado de calles.

            Arcóbriga se encontraba en la vía de Caesaraugusta (Zaragoza) a Complutum (Alcalá de Henares), entre Aqua Bilbilitanorum (Alhama) y Segontia (Sigüenza). Fue descubierta en 1907 por el XVII marqués de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa (1845-1922), arqueólogo e historiador. Sería miembro de la Real Academia de la Historia (RAH) desde 1908. Los veranos los pasaba en su residencia de Villa-Huerta, en Santa María de Huerta, desde donde llevaría a cabo su labor arqueológica en varios yacimientos, situados en las provincias de Zaragoza, Soria y Guadalajara.

            Presentaría los primeros resultados en la RAH en 1909, con el discurso El Alto Jalón. Descubrimientos Arqueológicos, que ampliaría con Páginas de la Historia Patria, mis excavaciones arqueológicas, de 1911, obra inédita en cinco tomos, en la que daría importancia a la fotografía. El tomo V está dedicado a Arcóbriga. Por disposición testamentaria del marqués de Cerralbo, el Museo Arqueológico Nacional guarda casi toda la colección arqueológica del yacimiento de Arcóbriga.

            En 1931 las ruinas romanas se declararían Monumento Histórico-Artístico. En 2002 se consideraría Conjunto de Interés Cultural, zona arqueológica, que se ampliaría un año después a los yacimientos de Vallunquer (Cerro de San Pedro), Cueva de las Cazoletas, uno de los pocos santuarios celtibéricos con grabados de soles y círculos, y la necrópolis celtibérica, con una antigüedad estimada desde el siglo IV al II a. C.

            Entre los años 2006 y 2009 se llevarían a cabo trabajos de mantenimiento y se diseñaría la red de senderos interiores. Además, se limpiarían y se consolidarían las termas, con la rehabilitación de la caseta de Cerralbo, como punto de información.

La Asociación Cultural Ciudad de Arcóbriga editó en el año 2023 una pequeña guía de este yacimiento, dando cuenta de la ruta Cerralbo, con otros itinerarios turísticos, en los que se incluyen varias localidades cercanas como: Luzaga, Torralba, Ambrona, Pozuel de Ariza, Monteagudo de las Vicarías, Ariza, Cabolafuente y Cetina.

            Por la tarde se visitó el exterior del castillo de Monreal de Ariza, fundado por Alfonso I el Batallador en 1128, como Mont Regal aldea Farizie, y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la primitiva parroquia anexa al castillo, de origen románico. Al frente de este reino cristiano, enfrentado a musulmanes y castellanos, estaría una de las órdenes militares, a quienes el Batallador dejaría sus reinos en su testamento fechado en 1131.

El castillo está formado por cuatro recintos amurallados y escalonados. Los tres primeros son a base de muros de tapial de tierra calicostrada, sobre un zócalo de mampostería. El cuarto recinto es de sillería. En el tercer recinto se albergaría el pequeño caserío del pueblo, siendo utilizado después como refugio de la población. En él se edificaría la iglesia.

También se visitó La Granja de San Pedro, barrio pedáneo de Monreal. Con la desamortización de Mendizábal de 1836, esta finca del Monasterio de Santa María de Huerta pasaría a manos del marqués de Cerralbo y de la marquesa de Villa-Huerta.

En su albergue turístico La quinta del Jalón se puso fin a la visita con una mesa redonda, donde se criticó el abandono institucional de estos yacimientos, aunque cuenten con protección. El Ayuntamiento de Monreal de Ariza debería implicarse con la Asociación local, buscando también el apoyo de otras asociaciones del mismo cariz, para hacer un frente común.

En la visita y en la mesa redonda participó Ignacio Marcuello, presidente de la Comarca Comunidad de Calatayud, que se ofreció a colaborar desde la institución que preside, siendo necesario también contar con los representantes políticos en Madrid. Recientemente nos ha confirmado que una partida presupuestaria va a ser destinada a la señalización de este yacimiento.

Causa extrañeza el abandono secular de estos importantes yacimientos, tanto en sus aspectos arqueológicos y científicos como turísticos, pues Arcóbriga, de propiedad municipal, se encuentra muy cerca de la autovía de Madrid a Zaragoza.