XXX Aniversario de la inauguración del nuevo Ayuntamiento, 1995-2025

 Francisco Tobajas Gallego

En el Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza, del 2 de mayo de 1882, se publicó un aviso firmado por el alcalde de Saviñán, Emilio Cimorra, el pasado 28 de abril. En él se informaba que en la Casa Consistorial de esta localidad, se contrataría en pública subasta el día 29 de mayo, a las doce de la mañana, la construcción de la nueva Casa Consistorial, cárcel y macelo, con arreglo al pliego de condiciones, presupuesto y planos formados por el arquitecto provincial, que se encontraban en la secretaría del mismo ayuntamiento, bajo el tipo en baja de 14 455 pesetas, con 80 céntimos.

            La subasta sería doble y simultánea, ante el gobernador civil y una comisión de este ayuntamiento, presidida por su alcalde.

            Para tomar parte en la subasta, los licitadores acompañarían a la proposición, la carta de pago de haber entregado en la Depositaría de este municipio la cantidad de 1455 pesetas y la cédula personal.

Las proposiciones se harían en pliegos cerrados, según el formulario que se publicaba a continuación, en el mismo Boletín.

Pensamos que el antiguo ayuntamiento de Saviñán se levantaría en la plaza principal del pueblo -Plaza Mayor, Plaza de la Constitución, Plaza Real, Plaza de España…, según las diferentes épocas políticas del momento-, en terrenos de los condes de Argillo. En documentos antiguos aparece que el ayuntamiento se reunía en el portegado de la iglesia y hasta en el cementerio parroquial, donde también debía tener un pequeño local la escuela.

El ayuntamiento ocupaba la esquina de la plaza con la calle Laureles y en 1882 se quisieron ampliar las dependencias municipales, comprando una casa del conde de Argillo, contigua al ayuntamiento. En los documentos rescatados en 2019 del palacio de Saviñán, hemos encontrado un dibujo de la Plaza de la Constitución, con la situación del palacio, de la Casa Consistorial, de la casa que pretendía comprar el consistorio para ampliar el ayuntamiento y de otra casa que cerraba la parte sur de la plaza, también de los condes, donde vivía José Caballero.

Junto a este dibujo aparece un borrador, en el que el conde de Argillo –entonces era José Baldomero Garcés de Marcilla y Muñoz de Pamplona, 1808-1883, que residía en Madrid-, autorizaba a su apoderado, Fabián Juan López y Vela, para que interviniera en la escritura de venta, a favor del ayuntamiento, del dominio directo de una casa, situada en la Plaza de la Constitución, nº 1, que confrontaba –a la derecha y a la espalda- con otras casas de su propiedad, y a la izquierda con la Casa Consistorial. De esta casa pagaban sus dueños útiles, Juan Lacruz y su esposa, 56 reales y 48 maravedís de pensión anual.

Para ampliar la Casa Consistorial levantada en 1882, el ayuntamiento presidido por José Luis Raga compraría a la familia Olazábal-Bordiu la antigua casa en la que vivía en aquellos años José Caballero. La actual Casa Consistorial se inauguraría a principios de 1995.

La Nochevieja de 1994 a 1995 se quiso inaugurar el nuevo reloj del ayuntamiento, pero un apagón impidió que el reloj eléctrico diera puntualmente las doce campanadas. La entonces alcaldesa, Lola Campos, volvió a reunir al vecindario el día de Año Nuevo, a las diez de la noche, para comer de nuevo las uvas y acabar con el cava, pero los numerosos asistentes que llenaban la plaza, tampoco pudieron oír las diez campanadas, por una avería en los altavoces del ayuntamiento.

El actual ayuntamiento se inauguraría el día de san Antón de 1995. Estarían presentes: Santiago Lanzuela, presidente regional del Partido Popular; Fernando Martín, concejal del Ayuntamiento de Calatayud y diputado provincial; María Pilar Fierro Gasca, diputada en las Cortes de Aragón; José Atarés y algunos alcaldes de los pueblos vecinos, como el de El Frasno, Morés e Illueca, además de varios representantes de la Caja Rural del Jalón y de Ibercaja, entidades colaboradoras en el acondicionamiento del nuevo ayuntamiento.

Ayuntamiento actual, inaugurado en 1995

Tras unas palabras de la alcaldesa, Lola Campos, se bendijo el edificio y a continuación tomó la palabra el representante del Gobierno de Aragón.

A este acto fueron invitadas todas las asociaciones locales. Por la tarde quedaría abierto, para que lo pudieran visitar los vecinos.

Fotografías: Asociación Cultural Sabinius Sabinianus y F. Tobajas Gallego.