Sabiñán y Belmonte de Gracián unidos por: Baltasar Gracián, la Cultura y la Historia, en un festival inolvidable

M. A. Conde Moreno

El pasado puente de la Inmaculada, Sabiñán y Belmonte de Gracián se convirtieron en el epicentro de la cultura y la tradición con la celebración del Festival Gracián, un homenaje que, por cuarto año consecutivo, conmemora la figura inmortal de Baltasar Gracián. Este evento no solo rindió tributo al gran pensador aragonés, sino que también fortaleció los lazos entre Sabiñán y Belmonte de Gracián, dos pueblos hermanados por la historia y el legado de uno de los escritores más influyentes del Siglo de Oro.

Desde el 6 de diciembre, fecha del aniversario de su muerte en 1658, hasta el domingo 7, se vivieron jornadas llenas de emoción, conocimiento y convivencia. Cultura y diversión se dieron la mano en un programa variado que atrajo a vecinos y visitantes, demostrando que la tradición puede ser tan apasionante como el presente.

Un hermanamiento histórico.

El acto inaugural fue un recorrido turístico por los rincones más emblemáticos de Belmonte de Gracián: la casa natal del escritor, la iglesia mudéjar de San Miguel, la ermita de la Virgen del Castillo y el acueducto. La jornada culminó en el Espacio Gracián con la imposición del cachirulo a la estatua de Gracián, que quedará como tradición anual. Además, se realizaron lecturas de textos del autor y del libro Últimas Cartas del Infierno de Francisco Tobajas. Allí, los alcaldes de ambos municipios sellaron un compromiso que marcará historia: el hermanamiento oficial y la promesa de celebrar este homenaje cada año alternando las sedes. Además, se acordó colaborar en los actos del Año Gracián 2026, declarado por el Congreso con motivo del 425 aniversario de su nacimiento.

Reivindicaciones.

Hay que solicitar, una vez más, que en la autovía un cartel avise a los viajeros de la cercanía de Belmonte de Gracián y de la ribera del Perejiles.

Pedir a la DGA la compra de la casa natal de Baltasar Gracián.

Poner en marcha la ruta de Baltasar Gracián, que incluya las poblaciones aragonesas de: Belmonte, Saviñán, Ateca, Calatayud, Huesca, Zaragoza, Graus y Tarazona.

La celebración del Día de las Letras Aragonesas el 8 de enero de cada año, como se venía celebrando hace años.

Proseguir las excavaciones en Segeda y Durón.

Agradecer al Ayuntamiento de Belmonte de Gracián su colaboración y su implicación en este acto. Muchas gracias Silvia y Carlos.

Tradición y saber popular.

Por la tarde, Sabiñán acogió una conferencia única sobre la indumentaria tradicional aragonesa, donde los asistentes pudieron descubrir, prenda a prenda, cómo vestían nuestras antepasadas. Un viaje al siglo XIX que despertó orgullo y admiración por nuestras raíces.

Secretos y misterios que cautivan.

El domingo, la Iglesia Parroquial de San Pedro fue escenario de un free tour lleno de historia y leyendas: desde el campanario y el calabozo carlista hasta la capilla de San Antón, donde reposa el Mosén degollado en 1602. El momento más esperado llegó con la visita al cráneo del Papa Luna y la cripta de los Muñoz de Pamplona, además de la tumba del inquisidor Juan Antonio de Cuenca, protagonista de los oscuros episodios del reinado de Carlos II “El Hechizado”.

Gastronomía con sabor a historia.

La tarde culminó con la Cata y Maridaje Baltasar Gracián, que agotó plazas días antes. Vinos únicos, recetas del siglo XVII y explicaciones sobre la vida del escritor hicieron de esta experiencia una inmersión total en la cultura y la gastronomía de su tiempo. Y, como broche final, una fiesta con karaoke y baile que puso el toque alegre a un fin de semana inolvidable.

Gracias por hacerlo posible.

Este éxito no habría sido posible sin el esfuerzo incansable y altruista de la Comisión de Fiestas y el Ayuntamiento de Sabiñán, que han demostrado que cuando se trabaja con pasión, los resultados son extraordinarios. Cada año crecemos, cada año brillamos más.

El año que viene… más y mejor. ¡Sabiñán os espera!