El grupo escolar Primo de Rivera de Saviñán

Francisco Tobajas Gallego

En la sesión extraordinaria del 27 de abril de 1925, el ayuntamiento acordó enajenar los edificios de las escuelas públicas y habitaciones para los maestros, situadas en la calle Mayor, nº 56, para trasladarlas a la llamada casa de Pujadas, que había sido adquirida recientemente por el consistorio. Se acordó fijar en tres mil pesetas el tipo de base para la subasta de estos edificios, designando a Pascual Sanjuán y a Pascual Olvés para que redactasen el pliego de condiciones, consignando que el ayuntamiento tendría derecho a disfrutar de estos edificios hasta finales del próximo mes de julio. A partir de esta fecha, los edificios se entregarían al mejor postor.

            En el acta municipal del 5 de mayo se daba cuenta que la primera subasta había quedado desierta, acordando celebrar otra para el día 10. El día 11 de mayo se daba cuenta que esta nueva subasta tampoco había dado resultado positivo, por lo que se acordaba por unanimidad dividir los edificios en dos lotes. Un lote correspondería a la escuela de niños, a la casa del maestro y a la mitad del corral, asignándole un valor de 5740 pesetas. El segundo lote comprendería la escuela de niñas, la casa de la maestra y la otra mitad del corral, con un valor de 6250 pesetas.

            En el acta del 28 de mayo se consignaban en el presupuesto de gastos, 1000 pesetas por los intereses del préstamo, que se había pedido para la adquisición del edificio destinado para escuelas, 5000 para la amortización de este préstamo, 26 000por la compra del edificio, 300 pesetas para las escuelas de párvulos y otras 100 pesetas para premios a los niños que asistieran a las escuelas.

            El 1 de junio se acordaba una nueva subasta, para enajenar los edificios de las escuelas y casas de los maestros de la calle Mayor, al precio conjunto de 10 000  pesetas. Debido a la urgencia de la venta, se acordó publicarlo en el Boletín Oficial y dar bandos en el pueblo.

            En la sesión extraordinaria del 16 de julio se informó que, habiendo transcurrido el plazo desde la aparición del anuncio para la subasta del edificio de las escuelas en el Boletín Oficial, sólo se había presentado en el ayuntamiento un pliego de Antonio Sánchez Vincueria y de Raimundo Cormán Moreno, ofreciendo la cantidad de 10 000 pesetas, acordándose por unanimidad adjudicarlo a estos vecinos. El alcalde representaría al ayuntamiento en el otorgamiento de la escritura.

            En la sesión extraordinaria del 7 de septiembre se acordó contratar un préstamo de 18 000 pesetas con el Banco de Crédito Local de España, para atender el pago de las 26 000 pesetas de la compra de la casa Pujadas, adquirida por el ayuntamiento.

            En la sesión extraordinaria del 7 de noviembre se vio y estudió la manera de lograr recursos, para terminar las obras realizadas en las escuelas públicas, tasadas en 3000 pesetas, que adelantaba el Banco Zaragozano. Se acordó aceptar el ofrecimiento, que se devolvería cuando otorgara el préstamo el Banco de Crédito Local de España.

            En la sesión extraordinaria del 15 de diciembre se informaba que entonces había ciento cuarenta y tres niños, y ciento sesenta y ocho niñas en edad escolar, por lo que eran insuficientes las escuelas actuales. La corporación acordó por unanimidad que fueran creadas otras dos escuelas, como proponía la Junta Local. Para ello tomaba el acuerdo de pedir a la superioridad la creación de dos escuelas, una de niños y otra de niñas, además de las ya existentes. Para ello se ofrecían dos amplios locales, con las debidas condiciones de capacidad, luz y ventilación, con retretes de agua corriente, un patio exterior y otro patio interior para recreo y ejercicios gimnásticos, así como un jardín para instruirse en el cultivo de plantas y flores. El ayuntamiento se comprometía a adquirir el menaje necesario y el material científico moderno y pedagógico, en la cantidad que fijara la Instrucción de Primera Enseñanza de la zona. También se facilitaban casas para los maestros y sus familias, a consignar en el presupuesto municipal.

            En el acta del 17 de enero de 1926 se indicaba que el día 15, el delegado de Hacienda había aprobado el presupuesto ordinario para el ejercicio actual, en el que se consignaba el empréstito necesario para atender la compra de la llamada casa de Pujadas. El inspector de Primera Enseñanza había visitado los cuatro locales destinados a escuelas, aprobando las condiciones de los edificios, la capacidad y su orientación. El concejal Pascual Olvés elogió la compra de estos edificios. En ellos se iban a disponer de cuatro escuelas, cuatro viviendas para los maestros, además de la estación telegráfica y una casa para el jefe de telégrafos.

            En el acta del 24 de enero se acordó, por unanimidad, solicitar un préstamo de 19 000 pesetas y nombrar al alcalde para gestionar la obtención de este préstamo a treinta años. El día 30 de enero se notificaron las gestiones hechas con el Banco de Crédito Local de España, que cobraría un interés del 6%, más la comisión de 60 céntimos por ciento y la prorrata que se fijaba en 15 céntimos por cien. Se debían pagar anualidades de 1414’30 pesetas, divididas en trimestres y pagaderos al vencimiento de cada trimestre.

            El 5 de febrero el concejal Ignacio Pina, debido a los gastos derivados de la  construcción de las escuelas, proponía que la Junta Local de Primera Enseñanza solicitara a la Dirección General del ramo la concesión de material docente suficiente, aprobándose por unanimidad.

            El 13 de marzo se designaba al alcalde para que, en representación del Ayuntamiento, firmara el contrato con el Banco de Crédito Local, para el préstamo de 19 000 pesetas, y para que recogiera del Banco Zaragozano las láminas del 80% de los bienes de propios enajenados, para que las pasase al Banco de Crédito Local, para responder del préstamo.

            El 20 de marzo se acordó elegir a Ramiro Zaera, como representante del ayuntamiento, para la firma de la escritura de compra de la casa de Pujadas.

            En el acta del 3 de agosto se consignaba la baja de Pascual Ruiz García, al ser nombrado maestro nacional de Picaña (Valencia).

Homenaje a los maestros, 2 de noviembre de 2022.

            El 25 de noviembre se acordó por unanimidad autorizar al alcalde para que representara al Ayuntamiento y solicitara al Director General de Primera Enseñanza el máximo de subvención previsto por el Real Decreto del 17 de diciembre de 1922, para edificios destinados a escuelas.

            En el acta celebrada el 30 de noviembre se aprobó por unanimidad dar el nombre de Grupo Escolar del Excmo. General Primo de Rivera, perpetuando la gratitud que la nación toda y en particular la primera enseñanza debe al celo del insigne patricio.

            El 1 de diciembre se aprobaba el Reglamento, redactado por la Comisión Permanente, y la distribución de los edificios de la calle Laureles, destinados a escuelas, viviendas y Telégrafos.

            El Imparcial informaba el 5 de diciembre de 1926 que el alcalde de Saviñán había visitado al ministro de Instrucción Pública, Eduardo Callejo de la Cuesta, para solicitar la construcción de un grupo escolar. El 16 de marzo de 1927, este mismo periódico publicaba que una comisión de Saviñán había visitado al ministro de Instrucción Pública, para gestionar la creación de unas escuelas nacionales.

            Ester grupo escolar funcionaría hasta la puesta en marcha del colegio Benedicto XIII, construido en el paseador de San Roque, a principios de los años setenta del pasado siglo, siendo alcalde José Luis Raga García. El antiguo grupo escolar se trasformó, a partir de 1996, en la residencia de tercera edad Mariano Marzo.

Foto de portada: Inauguración del campo de fútbol de San Vicente, 1949.

El primero por la izquierda, sentado, es Pascual Sanjuán Mené.