Los Caprichos de Goya en Calatayud

Francisco Tobajas Gallego

El pasado 9 de abril el director general de Cultura de la Diputación General de Aragón, Pedro Olloqui, inauguró en el Museo de Calatayud la exposición Fantasía y Razón, con los ochenta grabados que Goya reunió en su serie de los Caprichos.

Museo de Calatayud. 9 de abril de 2025

Se trata de una colección facsímil de la Caja de Ahorros de la Inmaculada, que quiere llegar a diferentes lugares de la geografía aragonesa, como una de las actividades previas a la conmemoración del bicentenario del fallecimiento del pintor de Fuendetodos en Burdeos, el 16 de abril de 1828.

El acto contó con la presencia del director general de Cultura de la DGA, del alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, del presidente de la Comarca Comunidad de Calatayud, Ignacio Marcuello, del teniente alcalde de Urbanismo y Patrimonio, José Manuel Gimeno, del concejal delegado del Museo, Arturo Ballano, del delegado de la CAI, del director del Museo, Carlos Saénz, y del alcalde de La Almunia de Doña Godina, Noé Latorre.

El alcalde de Calatayud señaló que las pinturas murales de Goya en San Juan el Real, necesitan una restauración.

Museo de Calatayud. 9 de abril de 2025

La exposición podrá visitarse hasta el 29 de junio.

Museo de Calatayud. 9 de abril de 2025

Esta seria de los Caprichos se anunciaron en el Diario de Madrid el 6 de febrero de 1799, como una colección de estampas de asuntos caprichosos, inventadas y grabadas al aguafuerte por don Francisco de Goya.

Se pusieron a la venta el último día del carnaval de 1799, el último carnaval del siglo XVIII, en una tienda de perfumes y licores, situada en calle Desengaño, nº 1, por 320 reales de vellón.

En el año 2028 se conmemorará también el 370º aniversario del fallecimiento de Baltasar Gracián, otro genio que no tiene tanta suerte como Goya, aunque sus comentarios en El Criticón se adaptan muy bien con la crítica vertida en los Caprichos de Goya.

Capricho 26. YA TIENEN ASIENTO

Causóle gran risa a Andrenio, haciendo gusto del enfado, ver amo que estaba en pie todo el día, cansado y aun molido, manteniendo la tela de su impertinencia. -¿Por qué no se sienta este señor, preguntó, siendo tan amigo de su comodidad? Y respondiéronle: por no dar asiento a los otros.

Baltasar Gracián, El Criticón, parte III, crisi VII.