Ciclo de conferencias en Calatayud y Semana Cultural en Morata de Jiloca

Francisco Tobajas Gallego

            El pasado 5 de noviembre se inició un ciclo de conferencias, organizado por el Centro de Estudios Bilbilitanos, bajo el título: Calatayud y la Ciencia en el primer tercio del siglo XX, científicas y científicos bilbilitanos.

            La primera de estas conferencias estuvo dedicada a Conchita del Valle Fernández, que contó con la presencia de Almudena Fernández, catedrática de Fisiología y ponente, y de Marisa del Valle, periodista, sobrinas de la homenajeada.

Almudena Fernández. Calatayud 5 de noviembre de 2025

            Conchita del Valle nació en Calatayud el 13 de diciembre de 1905, falleciendo en Madrid en 1978. Era hija del coronel de la Guardia Civil Luis del Valle Martín y de María Antonia Fernández Urosa, que sería padres de ocho hijos. Conchita sería la cuarta hija del matrimonio. La siguiente hija del matrimonio del Valle-Fernández nacería ya en Madrid, en el barrio de Chamberí, donde se instaló la familia.

            Conchita era aficionada al dibujo y posiblemente fuera autodidacta. No fue científica, sino preparadora e ilustradora, con rigor científico y belleza estética. Al fallecer su padre, su hermano y ya médico Antonio del Valle, colaboraba con Jorge Francisco Tello Muñoz (1880-1958), oriundo de Alhama de Aragón y discípulo de Cajal. A la muerte de su maestro en 1934, Tello sería nombrado director del Instituto Cajal. En 1939 sería depurado por el régimen. Para ayudar a su madre viuda, su hermano Antonio la introdujo en el ámbito científico, poniéndola en contacto con Tello y el Instituto Cajal, donde colaboraría como ilustradora científica. Parte de sus trabajos se encuentran en el Archivo de este Instituto Cajal.

            Su hermano Antonio se trasladaría a la Guinea española, donde trabajaría en la vacuna contra la malaria.

            Su primer dibujo conocido data de 1930. Entonces, Conchita del Valle trabajaba en el madrileño Hospital del Rey. Tras ser depurada en 1939, se reincorporó en 1940 al Instituto Cajal. En 1962 pasaría a ser auxiliar técnico, colaborando con otros médicos que trataban enfermedades contagiosas. También colaboró con el también discípulo de Cajal, Fernando de Castro Rodríguez (1896-1967).

            En aquellos años la micro fotografía todavía era deficiente y se prefería el dibujo manual. Desde finales del siglo XIX hasta 1960, se seguía prefiriendo el dibujo a la fotografía.

            Conchita del Valle fue una excelente pintora miniaturista, amante de la acuarela, aunque también pintaba al oleo y a lápiz. Vivió toda su vida en Chamberí, con sus otras dos hermanas solteras.

            En 3 de noviembre, continuando con las actividades programadas en la Semana Cultural de Morata de Jiloca, Antonio Maestro habló largo y tendido de algunos edificios representativos de Morata de Jalón, población hermanada a Morata de Jiloca y a Morata de Tajuña, Madrid. Se proyectaron algunas fotografías del palacio de los condes de Morata, debido al arquitecto Juan de Marca, proyecto que le encargó Francisco Sanz de Cortes, que sería primer marqués de Villaverde y conde de Morata. Otra obra suya importante sería el puente de Capurnos sobre el Jalón, levantado para unir la villa de Morata con el nuevo pueblo de Chodes.

Morata de Jiloca, 3 de noviembre de 2025

            También habló de las jornadas de cerámica, que lleva a cabo la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Morata de Jalón, de la que es presidente, de la iglesia parroquial, de la ermita de Santa Bárbara y del urbanismo de la antigua villa condal.

            En el mismo acto, Francisco Tobajas Gallego presentó su libro Últimas cartas del infierno.