Algunas noticias de Purroy en el siglo XVI

Francisco Tobajas Gallego

En 1496 Purroy contaba con seis casas o fuegos de musulmanes, o sea, unos treinta vecinos. En 1610, año de la expulsión de los moriscos o cristianos nuevos aragoneses, la población se elevaba a cuarenta y cuatro fuegos, o doscientos veinte vecinos.

En 1555 Juan Mecot y Alexandre Hadari, labradores de Purroy, firmaban una capitulación y concordia con Pedro Juan, Gil García, menor, Martín Gil, Juan de Morales, Pedro Daysa, Juan Gómez, Antón Moreno y Antón de Liñán, piedrapiqueros de La Almunia, acerca de la acequia que habían de hacer en la partida del Campillo, término de Purroy.

El 30 de julio de 1560 Juan Ximénez de Urrea, conde de Aranda, otorgaba una gracia y merced al Concejo de Purroy por un plazo de veinte años, para que en este tiempo pudieran tomar el agua del río Jalón para regar sus huertas de la vega. El 10 de octubre de 1581, Juan Ximénez de Urrea, concedía una nueva gracia a los vecinos de Purroy, dejándoles coger el agua de la acequia del Molino de Morés por otros veinte años.

El 18 de febrero de 1560 Juan de Luna, menor, y Hernando Hadari, justicia y juez ordinario de Purroy, Juan Mecot y Miguel Bedino, jurados, arrendaban las rentas de Purroy, que consistían en: pan, vino, aceite, cebada, zumaque y otras rentas más, por dos años, desde el pasado 1 de enero, por 4000 sueldos anuales.

El 9 de marzo de 1560 el justicia y jurados del lugar arrendaban el molino de harina a Francisco Gomero, por veintidós meses, desde el pasado 1 de marzo. El 23 de junio los mismos arrendaban la carnicería de Purroy por un año a Jerónimo de Rueda, de Saviñán. Sería desde el 24 de junio, hasta la misma fecha de 1561. Debía vender la libra de carnero a 2 sueldos y 3 dineros, la de cabrón y cordero a 22 dineros, y la de cabra, vaca y oveja a 14 dineros. El sebo lo daría a precio de carnero. Los menudos de carnero y cabrón a 8 dineros y los de cabra y oveja a 7 dineros. Debía sacrificar por la tarde, para vender al otro día. Si faltara carne de carnero más de tres horas, tendría una pena de 5 sueldos.

Vista de Purroy de Jalón

El 30 de junio de 1560, veinte vecinos de Purroy, incluido el justicia y los jurados, reconocían tener una comanda de Juan Cortés, de Morata de Jalón, de 3980 sueldos. Por ello se obligaban a pagarla en tres tercios, el 29 de septiembre de 1560, de 1561 y 1562, obligando sus personas y bienes.

En 1560 se decía que la iglesia de Purroy estaba vieja y no era segura, debiendo levantarse otra por 3000 sueldos. Con la conversión forzosa de 1526, la mezquita se Purroy se acondicionaría como iglesia cristiana. En junio de 1560 Gabriel de Momín, de Morés, junto a otros más, firmaba una concordia con Juan de Luna, por la que se comprometían a que el maestro Antón López cumpliera lo acordado en la capitulación de la obra de la iglesia de Purroy en el plazo previsto. El 8 de julio Juan de Luna, Juan Mecot, Alexandre Hadari, Hernando Hadari, mayor, y Carlos Villanueva, fustero de Arándiga, señalaban que el maestre Antón López, fustero de Morés, y el Concejo de Purroy habían pactado una concordia sobre la iglesia del lugar, que López debía llevar a cabo, según un instrumento público otorgado en Purroy el 28 de enero de aquel mismo año, ante el notario de Morés Fortunjo Terrer.

En él se obligaba a López a dar la iglesia obrada y acabada el día de san Andrés de 1560, y en caso de no darla concluida, Juan de Luna podía ejecutar al Concejo de Purroy en 100 ducados de oro. Acabada la tapiería, debía echar el agua fuera y hacer un corredor encima de la iglesia. López tendría a dos hombres y dos cabalgaduras para un mejor servicio de la obra, con pena de 5 sueldos por día que faltaran. López debía poner el rafe de teja. Este mismo día, López reconocía tener una comanda de 2200 sueldos, para seguridad de la obra.

Una semana más tarde Juan de Luna, menor, hijo de Juan de Luna, mayor, reconocía que Catalina Ximénez de Urrea, esposa de Jaime Martínez de Luna, había dotado la vicaría de Purroy con cuatro cahíces de trigo bueno y 18 sueldos, sobre heredades que habían pertenecido a la mezquita.

El 13 de diciembre de 1563 Juan Mecot, justicia y juez ordinario, Alonso Lançari y Rodrigo Gomero, jurados de Purroy, y Miguel Cho (Chavarria), azutero vecino de Morés, reconocían que habían otorgado una capitulación de la obra del azud de Purroy ante el notario de Morata, Jerónimo Zecri, en la que se estipulaba que una vez terminada y reconocida la obra, Cho debía darla asegurada por un año. Por tanto señalaban que el tiempo corría desde el pasado día de san Andrés, cuando se había dado por buena la obra del azud.

El 31 de enero de 1568 Juan Mecot, justicia y juez ordinario, Bernardino Mecot y Miguel Hadari, jurados, con otros trece vecinos más de Purroy, nombraban procuradores a Francisco Plaça y Pedro Salmos, escuderos de Juan de Luna.

El 26 de junio de 1587 Miguel Bedino, justicia, Gabriel Mecot y Jerónimo Gomero, jurados, capitulaban con Diego de Cobalba, azutero y vecino de Calatayud, el reparo del azud por 770 sueldos. La obra debía estar acabada por todo el mes de agosto.

El 11 de junio de 1590 Miguel Bedino, justicia, Gabriel Mecot y Rodrigo Mecot, arrendaban el molino de harina a Miguel Majo, vecino de Purroy, por tres años, por catorce cahíces y dos medias de trigo. Tenía obligación de dar el agua al concejo cuando la necesitara. Podía cortar la acequia quince días, para su limpia. Los lunes, jueves y sábados el agua se destinaría al molino, al que los vecinos estaban obligados a moler sus panes. El mismo día Migual Majo y su mujer Ana la Mecota, con María la Moncaya, vecinos de Purroy, se obligaban en una comanda de cuarenta y dos cahíces y seis medias de trigo.

El 1 de noviembre de 1590 el Concejo de Purroy capitulaba con Juanes de Iraula, azutero vizcaíno y vecino de Embid, la obra del azud por 11 000 sueldos. Pagarían en tres plazos. En el primero le entregarían 200 sueldos, el segundo a la mitad de la obra y el tercero una vez acabada y reconocida. Iraula debía reparar la obra vieja hasta fin de Pascua Florida de 1591, dando a mitad de enero una muela de agua. Si la obra se la llevaba el río, sería a su costa. El mismo día Iraula y Miguel Paricio, vecino de Embid, reconocían tener una comanda del Concejo de Purroy de 11 000 sueldos.

El 19 de mayo de 1591 Gabriel Mecot y Rodrigo Mecot, jurados, arrendaban la panadería de Purroy a Cristóbal Valdemoro y a su mujer por un año, desde la pasada Navidad. De portes pagarían a 6 dineros por cahíz, por cada legua recorrida, y 8 sueldos si traían el trigo a tres leguas alrededor de Purroy.

Juan de Luna y Celdrán (c.1532-1592) era hijo de Juan Martínez de Luna y Urrea, señor de Purroy, hermano a su vez de Pedro Martínez de Luna y Urrea, I conde de Morata y virrey de Aragón. En las alteraciones de 1591, Juan de Luna y Celdrán sería uno de los principales valedores del huido Antonio Pérez. Entonces era miembro de la Diputación y junto al Justicia, articuló la resistencia a las tropas de Felipe II, que habían sido enviadas para restablecer el orden. Temiendo el castigo regio, Juan de Luna salió de Aragón, pero regresaría al conocer que su primo Miguel Martínez de Luna, II conde de Morata, había sido nombrado virrey de Aragón. Tras la prisión, en diciembre de 1591, del Justicia, del duque de Villahermosa y del conde de Aranda, decidió buscar refugio en Francia, pero en enero de 1592 sería preso en Pamplona, siendo trasladado a Santorcaz, Soria y Zaragoza.

Juan de Luna se retractó el 18 de octubre de 1592 y al día siguiente sería ejecutado en la plaza del Mercado de Zaragoza. Su cabeza se colocó en la puerta de la Diputación, donde permanecería hasta septiembre de 1599. Sus bienes serían confiscados y el señorío de Purroy pasaría al duque de Lerma, quien lo vendió en 1608 a Juan de Chávarri y Larraín, primer barón de Purroy desde 1609, conociendo de antemano la expulsión de los moriscos aragoneses, decretada por Felipe III en 1610.