La Cruz de Mayo: Tradición y fe

Francisco Tobajas Gallego

A Florentino Nonay, alma de la Cofradía de la Vera Cruz

            El pasado 2 de mayo la Cofradía de la Vera Cruz organizó la fiesta de la Cruz de Mayo, yendo en romería a la ermita de San Blas, pasando antes por la ermita de San Roque, desde donde se bendijeron los términos con la reliquia.

            La referencia más antigua de la romería se encuentra en la Consueta de la parroquia de San Pedro. En ella se apuntaba que el 3 de mayo de 1600 se iba en procesión a la ermita de San Blas, donde el semanero celebraba una misa cantada, pasando antes por la ermita de San Roque, bendiciendo los términos a la vuelta desde la Cruceta, en el paraje de Mingorrea.

Como vemos, las ermitas de San Blas y San Roque son anteriores a esta fecha y la Cruceta parece señalar la existencia de una pequeña cruz, en forma de peirón, donde actualmente se sitúa el peirón de santa Bárbara, patrona de mineros y artilleros, debido a la asociación de su leyenda con los rayos. Posiblemente su patronato sería introducido por Juan de Terramonda, que llegó a España como asentador de Felipe I el Hermoso.

En 1579 se daba una sentencia arbitral a cargo de micer Juan Pérez de Nueros, abogado fiscal de su majestad, y micer  Miguel Luis de Santángel, que habían sido nombrados por Juan Martínez de Luna y el Concejo de Saviñán, para dirimir ciertas diferencias sobre la torre (llamada de las Encantadas) y algunas heredades de la val de Trasmón.

En ella pedían a los jurados de Saviñán que cerraran un olivar antes de seis meses, desde la fecha de la sentencia, que formaba parte de las heredades de la torre y que había sido donado por Catalina de Urrea y Juan Martínez de Luna para la luminaria de la ermita de San Blas. Esto nos hace pensar que la nueva ermita de San Blas se edificaría en terrenos de este antiguo olivar, donado por la familia Martínez de Luna.

Juan Martínez de Luna había nacido en 1469. Había casado con Catalina Ximénez de Urrea e Híjar, antes de fallecer en 1491 en el cerco de la ciudad de Baza, cuando acompañaba al rey Fernando el Católico. Le heredaría su hermano Jaime Martínez de Luna y Lanuza, quien casaría en 1509 con la viuda de su hermano, Catalina, hija del primer conde de Aranda. Serían padres de Pedro Martínez de Luna y Urrea, primer conde de Morata  (1538-1570) y IV virrey de Aragón, responsable del palacio de los Luna o de los condes de Morata de Zaragoza, actualmente sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. El palacio sería diseñado por Martín de Tudela, comenzando su construcción en 1551.

El antiguo retablo de la ermita de San Blas, que no sería el primero, se haría de limosnas en el año 1588. La reliquia del Lignum Crucis de Saviñán está dispuesta en una cruz de plata sobredorada, obra de finales del siglo XVI. Posiblemente sería parte de la que se custodia en Caspe, según un documento encontrado en el Archivo Parroquial.