Capítulos matrimoniales

Francisco Tobajas Gallego

El 25 de mayo de 1724 en Saviñán y ante el notario Francisco Cabronero, se otorgarían las capitulaciones matrimoniales entre Juan Martínez Ferrer (1704-1767) y Ana Monterde Mendieta (h.1703-1770). Juan era hijo de José Martínez Gracián y de su segunda esposa Ana Francisca Ferrer y Antolín, de Torre del Compte, con la que había casado en 1696. El 22 de mayo los había velado y bendecido en San Pedro de Saviñán, el racionero de La Seo, Miguel Jerónimo Dolz del Castelar. La comisión ante el vicario de Aguarón sería debida al canónigo de La Seo, José Martínez Saldaña.

José Martínez Saldaña y mosén Cristóbal Monterde, beneficiado de la parroquia de Aguarón, serían los ejecutores del último testamento de Miguel Monterde, que había sido otorgado en Aguarón el 8 de agosto de 1721, habiendo sido recibido por el licenciado Antonio Gómez, regente, y aceptado el 14 de septiembre de ese mismo año por el notario de Cariñena, Manuel Jorge de Comuel.

José Martínez y Ana Francisca Ferrer entregaban a su hijo Juan 2300 libras y los bienes siguientes: 100 libras en muebles, ropa blanca y alhajas, 700 libras en una casa y jabonería, con unos bajos contiguos a dichas casas y jabonería, que confrontaba con la plaza del lugar, casas pertenecientes a la capellanía de Vicente Villalba, casas de la viuda de Miguel Laplana, calle alta y casa de la capellanía de mosén Lafuente, con la condición que sus padres pudieran ocupar la mitad de estas casas, manteniendo en ellas a su hermano Pedro Martínez, hasta que tomara algún estado.

            Recibía también 150 libras en una era, cubierto y albar con olivos, con un censo de 6 sueldos a favor de Juan Muñoz de Pamplona. Sus padres podrían usarlo en sus vidas.

También le entregaban 500 libras en un censal de 1000 libras, otorgado por los jurados de Saviñán a favor de Miguel Jerónimo Marzo, de Daroca, que había sido escriturado en Saviñán el 14 de marzo de 1606, por el notario Pedro Gascón. El censal era de 1000 sueldos, pero por concordia con los acreedores del concejo, solamente se pagaban 12 libras de pensión, estimando su valor en 300 libras.

Recibían 70 libras en una viña de los Campillos, 150 libras en un olivar en las Espartinas, llamado del Hoyo, 200 libras en otro olivar de Trebago, llamado los Tablares, 250 libras en una tabla baja en Jumanda, 100 libras en una zumaquera, de cuatro anegadas de tierra, en las Traviesas, 70 libras en otra zumaquera en el Olmillo, 115 libras en otro olivar en Trebago y 100 libras en vestidos, con la obligación de pagar a mosén José Lallana 100 sueldos de pensión anual.

Por su parte Ana Monterde, hija de José Monterde, nieta de Miguel Monterde y sobrina de mosén Cristóbal Monterde, recibía 1200 libras, o sea, 24 000 sueldos en muebles, alhajas, ropa blanca y algunos censales.

El matrimonio Martínez-Monterde alumbró a ocho hijas y a un hijo, llamado Simón, nacido en 1732, que falleció al poco de nacer. El apellido de los Martínez de Saviñán se perdería con él. Teresa Martínez Monterde (1727-1786) contraería matrimonio en 1753 con Blas Joven y Trigo (1716-1780), escribano de Cámara de la Real Audiencia de Aragón. Y segundas nupcias en 1785 con su pariente Manuel Martínez, de Morés, viudo de Teresa Serrano. En su testamento dejaba 40 libras para reparar la ermita de San Blas y 25 libras para componer un cuarto para los enfermos en el hospital de Saviñán.

Ana María Martínez Monterde casaría con su primo hermano y familiar del Santo Oficio, Martín Chueca Martínez, de El Frasno, en 1760.

El 9 de junio de 1785 Ana Martínez señaló ante el notario Juan Santos Carnicer que, una vez llevada a cabo la partición de bienes muebles y sitios de la herencia de su padre, Juan Jerónimo Martínez, entre ella y su hermana Teresa Martínez, la que se quedase con el molino de aceite de la Macabre, debía abonar a la otra parte en el año de la partición 150 libras, según escritura de partición de bienes debida al notario de Embid de Santos, Manuel Pérez. Por ello Ana María y Martín Chueca reconocían haber recibido de su hermana Teresa Martínez 150 libras, por haberse quedado con este molino. Entre estos bienes aparecía también una casa en la plaza Mayor.

En 1770 y por medio de un decreto, el vicario general de Calatayud, José Mariano Tolosana, concedería licencia para cambiar una pieza situada en la Macabre, que estaba incluida en la dotación de la capellanía fundada por José Martínez Saldaña, de tres anegadas, por otra de igual renta situada en Jumanda. En la finca de la Macabre, mosén Pedro Martínez y su hermano Juan Jerónimo Martínez habían construido un molino de aceite.

En 1795 Josefa del Campillo cedía algunos bienes a su hijo Judas Yepes del Campillo, entre ellos una casa en la plaza pública de Saviñán, que confrontaba por dos lados con casa de Martín Chueca Martínez.