El pasado 14 de mayo se presentó en el Salón Multiusos del Ayuntamiento de Calatayud Estudios sobre la ciudad de Calatayud. Siglos XVI-XX, de Francisco Tobajas Gallego, que ha editado el Centro de Estudios Bilbilitanos.
A esta cita acudieron: el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, el concejal delegado de Urbanismo, Obras, Equipamientos y Patrimonio, José Manuel Gimeno, la concejala delegada de Cultura, Mar López, la concejala delegada de Economía, Recursos y Régimen Interior, encargada de la gestión de la Biblioteca Municipal Baltasar Gracián y del Archivo Municipal, Mercedes Muñoz, y el presidente de la Comarca Comunidad de Calatayud, Ignacio Marcuello.
El libro se compone de catorce trabajos de tema muy variado, todos referidos a personajes y acontecimientos bilbilitanos. Para ellos se han utilizado los documentos y las actas municipales que guarda el Archivo Municipal. Se incluye un artículo referido al Monte de Piedad de Calatayud, fundado por Juan Ochaz Ceverio, del que tomaría buena nota el Padre Piquer, para su fundación en Madrid de un centro semejante en 1702, considerado el primer Monte de Piedad moderno. También se recoge la preparación y los festejos para la proclamación de Carlos IV en 1789, con una relación de actos debida a José Sanz de Larrea, y los tres proyectos presentados para levantar el Mercado de abastos de la ciudad, debidos a: Francisco Albiñana, Francisco Moneva y Alberto Huerta Marín, que sería el elegido. Este mercado sería demolido en 1977.
También se publican varios artículos referidos a Darío Pérez, del que se conmemoró en 2022 el centenario de su nombramiento como Hijo Predilecto de la ciudad, a Juan Blas y Ubide, con su importante labor al frente del Colegio de la Correa, del que se conmemoró el centenario de su fallecimiento en 2023, y a Sixto Celorrio, el poeta del cantar, con su aún reciente centenario de su fallecimiento en 2024.
Igualmente se incluyen otros artículos dedicados a: las Ordenanzas de la Cofradía de las Benditas Almas del Purgatorio, establecidas en el convento de San Francisco; las disputas, pleitos y otros asuntos entre el corregidor Vicente Perales y el ayuntamiento y otros vecinos de la ciudad; la familia de García Núñez de Haro, alcalde mayor de Calatayud, donde se bautizaron a dos de sus hijos; el informe de la Alcaldía y la declaración de Cipriano Aguilar para la Causa General en 1943, con otros temas no muy conocidos como: la Revolución Gloriosa en Calatayud en 1868, la proclamación y andadura de la Primera República en la ciudad, o la visita real acaecida en 1840 de la reina regente y las infantas, cuando se desmochó parte de la torre de San Pedro de los Francos, por miedo a que pudiera peligrar la integridad de los huéspedes, que se alojaron en el palacio del barón de Warsage. El rey consorte recalaría en la ciudad en 1864, siendo invitado a un banquete, por el que se pidió al ayuntamiento, nada más y nada menos, que 25 000 reales. Al final, el consistorio consideró que con 4000 reales estaba más que bien pagado.






