Estas jornadas ya dieron comienzo el 27 de septiembre en el Colegio Lucas Arribas, de Morata, con una charla y visita guiada a cargo de Manuel Mercado, por los enclaves donde se emplazaron: la fábrica de vajilla, molino de barniz, tejerías mecánicas del Jalón y obradores de cerámica de la Turquería.
El 3 y 4 de octubre, en el mismo colegio, tuvo lugar un taller de modelaje con las ceramistas Dolores Vallés y Pilar Martínez.

El sábado 2 de noviembre, en la iglesia parroquial de Santa Ana, Isabel Álvaro Zamora, ofreció una ponencia sobre la cerámica de Morata de Jalón, que estuvo muy concurrida.
Ya a lo largo del siglo XV se han encontrado documentados a varios cantareros, que fabricarían cántaros, o sea, obra no vidriada.
En el siglo XVI, la cerámica imitaba el trabajo de los ceramistas malagueños. En este siglo aparecen numerosos escudilleros, que hacían obra blanca con estaño y pintada. Eran maestros malegueros, al estilo de Málaga.
Algunos mercaderes abastecían a estos escudilleros de Morata del plomo, estaño y zafre (óxido de cobalto) que necesitaban, quedándose en monopolio su producción. En 1576 venía a Morata un pintor de Muel, llamado Jerónimo López.

En Morata, el 90% o el 100% eran escudilleros moriscos, que tuvieron que dejar la villa el 27 de julio de 1610, quedando abandonados los obradores. El conde de Morata se preocupó de traer a nuevos ceramistas, que continuaran con el trabajo. Llegarían a mediados del siglo XVII. En 1655 ya aparece Martín Oriol, vajillero religioso (fabricaba pilas de cristianar), y su hermano Jaime, que fallecería un año más tarde.
En el siglo XVII los ceramistas imitaban la cerámica de Talavera de la Reina, que utilizaba tres colores: negro para perfilar, el azul y el naranja.
En 1771 funcionaba el molino de barniz de Morata, donde venían a moler vecinos de Alpartir y Almonacid de la Sierra.
En 1788, Miguel Monterde, en su Ensayo, reseñaba una fábrica de loza para vajilla en Morata, que fabricaba también tejas y baldosas de cerámica.
Madoz, en su Diccionario, señalaba que en Morata se fabricaban cántaros y tejas.

En 1661, Martín Oriol fabricaba la pila de cristianar de Sestrica, que está relacionada con la cerámica de Talavera, que utilizaba tres colores. Y en 1698, un descendiente de Martín, fabricaba la de Morata de Jalón, con una decoración más variada. Cristóbal Oriol fabricará las pilas de Mesones, en 1703, de Chodes, en 1709, de Purujosa, en 1718, más sencilla, y la de Sestrica, en 1723. En ellas aparecen los instrumentos de la Pasión de Cristo.
La de Gotor, fechada en 1766, es más tosca y está grapada, por alguna quiebra de la obra.
Ya en el siglo XVIII, la cerámica imitará a la de Alcora, patrocinada por el conde de Aranda, que a su vez imitaba el gusto francés.
A continuación se inauguró la exposición de pilas bautismales del taller de la familia Oriol, con un vídeo muy didáctico sobre los escudilleros de Morata.
El domingo día 3, Manuel Mercado llevó a cabo una visita guiada por los mismos enclaves, donde se situaba el molino de barniz, junto a la acequia molinar, que abastecía a los otros molinos de harina y de aceite, las tejerías mecánicas del Jalón, mucho más modernas, del siglo XX, y los obradores de la Turquería, junto a la fuente de la villa, donde tenían sus obradores la familia Oriol. También dio cuenta de dónde estaba situado el Hospital de San Roque, su cementerio, y los molinos de pólvora y papel, que se localizaban muy cerca uno del otro, por necesitarse el papel para envolver la pólvora y protegerla en una vasija de cerámica.

De vuelta a la exposición, José María Gimeno, de Santa Cruz de Grío, coleccionista y entendido en cerámica, comentó la obra expuesta en las vitrinas.

Estas jornadas, que ha organizado la Asociación en Defensa del Patrimonio de Morata, con colaboración del Ayuntamiento de Morata, la Comarca de Valdejalón, CEMEX y la Diputación de Zaragoza, han resultado muy interesantes y didácticas. Enhorabuena a todos. Y hasta las próximas jornadas…









