Francisco Tobajas Gallego
El día 3 de enero de 2026 falleció Florentino Nonay Raga. Había nacido en Saviñán el 1 de febrero de 1938. Se consideraba un sacerdote de vocación tardía y un hombre de pueblo. Fue ordenado sacerdote, con Jesús Pina, el 29 de abril de 1973, por el obispo de Tarazona, Francisco Álvarez Martínez, dedicando cincuenta y cuatro años al sacerdocio, en los que había ocupado diversos cargos diocesanos.
En el primer número del boletín local Cauce y Caudal, de febrero de 1974, se calificaba esta doble ordenación como noticia religiosa del año, que había roto de forma espectacular la tradición no sacerdotal de Saviñán, en fuerte contraste con su religiosidad proverbial. Jornada emotiva, vibrante, rotunda manifestación de fe popular, se escribía. Los dos nuevos sacerdotes recogían el testigo del que fuera canónigo de la catedral de El Burgo de Osma, Wenceslao Yepes Lafuente (1875-1949).

Desde el 1 de octubre de 1973, Florentino había comenzado como formador del seminario diocesano, hasta el 31 de julio de 1982, cuando sería nombrado rector del Seminario Mayor de Tarazona. El 15 de septiembre de 1983 sería elegido delegado episcopal al servicio del clero, que compaginaría con su cargo de rector del seminario y delegado diocesano de vocaciones.
El 31 de octubre de 1984 sería designado miembro del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos. También sería miembro del Colegio Diocesano de Consultores, del Consejo Presbiterial, del Consejo de Gobierno y del Consejo Diocesano de Pastoral.
El 7 de abril de 1997 ocuparía el cargo de administrador de las parroquias de: Morés, Sestrica y Viver de la Sierra, hasta el 10 de abril de 2022, cuando sería nombrado párroco in solidum de las parroquias de: Saviñán, Paracuellos de la Ribera, Embid de la Ribera, Sestrica, Viver de la Sierra y Morés.
Florentino ha sido promotor de la rehabilitación del patrimonio y de las fábricas de las iglesias de la Asunción, de Morés, y de San Miguel, en Sestrica, donde tiene una plaza dedicada a su nombre.
En el año 2004 Florentino editó un libro dedicado a la parroquia de Sestrica y en 2006 otro referido a la parroquia de Morés y a su recién inaugurado museo parroquial.
Florentino también fue el impulsor de la recuperación de la Cofradía de la Vera Cruz de Saviñán en 1997, en la que participaba en la andada a la ermita de San Blas, el día de la Cruz de Mayo, desde hacía muchos años,
También fue delegado de Caritas diocesana desde el 15 de agosto de 2007, hasta el año 2022, y delegado de Comunión Eclesial del 1 de noviembre de 2011, al 28 de agosto de 2017.

El 28 de abril de 2018, al cumplirse el 45º aniversario de su ordenación sacerdotal, Florentino celebró una misa de acción de gracias en la parroquia de Saviñán, acompañado por el párroco Nicolás Sebastián, el entonces diácono Nahúm y toda su familia. En ella señaló que, al término de las fiestas de San Roque y de la Cruz, comunicó serenamente a sus amigos y colegas de la Comisión de Fiestas, que se iba a un seminario. La vocación había nacido casi de improviso y no tuvo más remedio que dejarse llevar. Después de haber llevado una vida dedicada a las faenas del campo, tuvo que empezar una nueva vida, lejos de su familia y de su pueblo, comenzando a estudiar bachiller, Filosofía, Teología… Se preparaba entonces para ser un cura de pueblo y de azada pero, tras su ordenación sacerdotal en 1973, no sería destinado a Santa Cruz de Moncayo ni a Atea, donde ocuparía plaza de párroco Jesús Pina, entonces parroquias vacantes, sino que sería destinado al Seminario de Tarazona.
En la homilía que conmemoraba estos cuarenta y cinco años de su ordenación, Florentino dio las gracias por haber nacido en Saviñán, en el seno de una familia sencilla, creyente y trabajadora. También dio las gracias por tener una vocación, que le había llevado a superar todas las empresas, por difíciles o arriesgadas que fueran, y a su familia y amigos que le habían ayudado y le habían arropado en esta ceremonia de aniversario.
En abril de 2023 celebró sus bodas de oro en las parroquias de: Saviñán, Morés, Sestrica y Viver.
El 30 de mayo de 2025 la Cofradía de San Félix de Morés lo nombraría Cofrade de Honor. También lo era de las Cofradías de San Roque y de la Vera Cruz, de Saviñán. El 24 de agosto de 2025 Sestrica le rindió un homenaje, dedicándole un libro, Florentino Nonay: párroco de Sestrica, un cura de pueblo para el pueblo.
El Ayuntamiento de Saviñán se une al sentimiento de la familia y de los vecinos, por la pérdida de un hombre irrepetible.

