Francisco Tobajas Gallego
En la sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Saviñán, celebrada el 29 de marzo de 1925, el alcalde, Pascual Sanjuán, propuso dar el nombre de Luis Bordíu y Garcés de Marcilla, conde de Argillo, a la calle Nueva, para así testimoniar el afecto que el pueblo siente hacia la memoria del gran patricio Excmo. Sr. Luis Bordíu y Garcés de Marcilla, modelo de caballero y de virtud cristianas, y de Miguel Primo de Rivera, marqués de Estella, gloria de la Patria, a la que salvó de una segura ruina con un valiente golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923, a la calle que unía la plaza de la Constitución con la calle Mayor. Los dos nombres se aprobaron por unanimidad.
Luis Bordíu y Garcés de Marcilla (1844-1921) estuvo muy ligado a Saviñán en los últimos años de su vida, contribuyendo en varias mejoras, como la consecución de la carretera a la estación de ferrocarril de Paracuellos o el regreso del cuartel de la Guardia Civil.
El 7 de octubre de 1906 y en el oratorio del palacio de Saviñán, habían casado Francisco Javier Olazábal Ramery y María Rosario Bordíu y Prat, ante el general José Bascarán Federic (1843-1920), mosén José María Lasierra y los apoderados del conde de Argillo en Saviñán y en Morata, Eufemio Abad y Martín Domínguez, respectivamente.
El 18 de diciembre de 1907 recibiría sepultura, en el puesto nº 3 del cementerio de Saviñán, Cristóbal Bordíu y Prat (1866-1907), hijo primogénito del conde de Argillo, que había casado en Madrid, en 1896, con María de O Bascarán Reina, hija del general Bascarán.
En el Padrón parroquial de 1908 ya aparecen viviendo en el palacio de Saviñán Luis Bordíu y su esposa Carmen Prat y Sánchez Salvador (1846-1923), junto a su nuera viuda María Bascarán y sus tres hijas: Esperanza, Luisa y Enriqueta. José María Bordíu y Prat, casado con Isolina Nava y Ortega, había fallecido en 1901 y Luis Bordíu y Prat, casado con Ángela Nava y Ortega, lo había hecho en 1902. Su otro hijo Javier Bordíu y Prat, que había casado con Elisa Nava Ortega en 1903, aparece con su familia, compuesta entonces por cinco hijos, en el Padrón parroquial de Saviñán de 1911.
A partir de 1907 recibirían las aguas del bautismo en la parroquia de Saviñán varios hijos de los matrimonios Olazábal-Bordiu y Bordiu-Nava.
El general Bascarán debía visitar con alguna frecuencia a su hija viuda y a sus nietas, que vivían entonces en el palacio de Saviñán. Así, en Heraldo de Aragón del 24 de agosto de 1910 se reseñaba una entrega de premios a los niños de las escuelas, que había tenido lugar en el teatro del pueblo. A ella habían acudido: Nicolás Tello, vocal secretario de la Junta Provincial de Instrucción Pública de Zaragoza, el general Bascarán, gobernador militar de Madrid, Luis Bordíu y los diputados Luis Bascones y Fortunato Zabalo. El acto terminó con un discurso del decano de la Facultad de Letras de la Universidad de Zaragoza, Eduardo Ibarra.
Narciso Lafuente firmaba en el número de Heraldo de Aragón, del 25 de agosto de 1910, un pequeño artículo dedicado a las pasadas fiestas de Saviñán, dedicadas a su Patrón san Roque. En él escribía que se habían celebrado unas veladas teatrales a cargo de varios jóvenes de la localidad, junto a varias actrices de Zaragoza. En una de ellas se había cantado una copla que decía: Propondré al Ayuntamiento,/ cuando sea concejal,/ que den a la calle nueva/ el nombre de Bascarán.
En 1918 y en el oratorio del palacio de Saviñán casó Esperanza Bordíu y Bascarán (1896-1980), con José María Martínez Ortega (1890-1970). En Saviñán falleció Luis Bordíu y Garcés de Marcilla, conde de Argillo, en 1921. Su viuda, Carmen Prat, falleció en Zaragoza en 1923, siendo enterrados en el cementerio municipal de Saviñán.
Con la nueva rotulación de las calles, el nombre de Luis Bordíu desapareció del callejero de Saviñán, pero siendo alcaldesa Lola Campos, se le restituyó el nombre de la calle dedicada al conde de Argillo, obviando al que fuera su poseedor, Luis Bordíu y Garcés de Marcilla-Muñoz de Pamplona.





