FOTOGRAFÍAS: FRANCISCO TOBAJAS GALLEGO

PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA: No catalogada.

            Por el Archivo de la Familia Gracián sabemos que en 1837 se reparó el puente de piedra, la puentecilla de Juan López y la escuela de niños. Los viejos del lugar no sabían muy bien si se llamaba la puentecilla del martes, creyendo que hacía referencia a algún turno de riego o de limpieza, o del maltés. Al llamarla puentecilla de Juan López o del Maltés, pensamos que Fr. Juan López de Afuera, prior de Chiprana, de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta, vivía cerca de esta puentecilla, posiblemente en el caserón que ocupó la familia Villalba-Vincueria, prestándole el nombre.

            Aún se pueden ver embutidos en la pared de la calle de San Miguel, frente a este caserón de los Villalba-Vincueria, dos arcos de ladrillo que corresponderían con esta puentecilla sobre la acequia de Jumanda. Bajo el arco de poniente aún corre esta acequia de Jumanda o Molinar, pues alimentaba al molino de harina del concejo y a otros dos molinos de aceite, y desde finales del siglo XIX a la Central Eléctrica de Saviñán.

            Entre el molino de aceite del Concejo de Saviñán y la acequia de Jumanda había un paso llamado «el pasillo», por donde se iba al tejar y a unos huertos contiguos, por no dar la vuelta por San Antonio, que era su entrada, pues por la Señoría no había paso o solamente podían hacerlo los dueños de los huertos contiguos. Los que tenían permiso para pasar por él, excepto el tejero, pagaban la licencia en pollos.

Gracián Gasca, J. (1919): Notas para la historia de Saviñán, ms.