(CASA DE LA FAMILIA FERNÁNDEZ TREVIÑO)

PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA: Catalogada. Nivel de protección Ambiental.

            La llamada casa de las Felisinas se sitúa en la actual calle de San Miguel nº 4. En su fachada destaca un arco de medio punto de ladrillo macizo que da acceso a la vivienda. Antiguamente en sus amplios bajos funcionaba un ruejo de aceite. Cuenta con muebles de época, oratorio y un escudo de piedra negra en el patio (Bien de Interés Cultural. Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés). Por este escudo sabemos que la casa perteneció a la familia infanzona de los Fernández Treviño, asentada en Saviñán a mediados del siglo XVII.

            El escudo es cuartelado. En el primer y cuarto cuartel, en campo de azur, van tres escudos de gules dispuestos en triángulo y cargados cada uno de ellos con estrella de plata. En el segundo y tercer cuartel, en campo de gules, van dos torres almenadas de oro dispuestas en faja, con bordura general de plata con una cadena de sable.         

            Esta casa perteneció a Félix Lafuente Soriano (1879-1943), que había casado en 1913 con Joaquina Sarto Bono, de la que no tuvo hijos. José Ignacio Pina Gracián me contó una anécdota ocurrida en esta casa, que había servido algún tiempo de posada. Un buen día un viajero llegó a esta casa hacia mediodía y encontró a Félix Lafuente sentado en el patio, esperando la hora de comer. El viajero dio los buenos días y comenzaron una charla entretenida, pero pasó el rato y el viajero, con las tripas ya en desbandada, preguntó a qué hora se comía en aquella casa. El dueño le debió contestar que cuando quisiera o pudiera la dueña, a lo que el viajero se disculpó, pues había creído que aquella casa seguía siendo la posada del lugar.

            Cuentan también que un buen día el médico del lugar, en aras de una mejor salud corporal, había aconsejado a Félix Lafuente la conveniencia de dar algún paseo. Por ello Félix Lafuente, haciendo caso al consejo del doctor, se compró una mula, para pasear sentado.

            En las listas de electores publicadas en el Boletín Oficial Extraordinario de la Provincia de Zaragoza, el 1 de septiembre de 1914, aparecía el posadero Manuel García Ibáñez, que vivía en la calle del Centro nº 41.

Félix y su hermano Miguel eran hijos de José Lafuente Figueras y de Leonor Soriano García. En el padrón parroquial de 1911, Miguel y Félix vivían en la calle Mayor con su tío soltero Félix Soriano y con la sirvienta María Lite. En el padrón de 1917 Félix Lafuente vivía ya en la calle del Centro. Esta casa, que compraría entre 1915 y 1917, pasó a su sobrina Teresa Gimeno Sarto.

En una ejecutoria de infanzonía fechada en 1675, Francisco Fernández Treviño, infanzón y escribano del Registro de su majestad en la Real Cancillería del Reino de Aragón, afirmaba que un antepasado suyo, llamado Domingo Fernández Treviño, natural de Calatayud, había casado en esta ciudad o en Fuentes de Jiloca, con Ana Mores, de la que había tenido dos hijos: Domingo y Hernando. Este último, en legítimo matrimonio, había sido padre de Francisco, quien había casado en Saviñán con Isabel Mores Garcés. Su hijo, llamado también Francisco, casó en Saviñán con Catalina González Villalba, teniendo el menos dos hijos, llamados Francisco y Catalina.

Francisco Fernández Treviño ostentaba en 1675 la escribanía del Registro de la Real Cancillería de Aragón. Su hijo Francisco casaría con Catalina Catarecha. En 1724 una Orden de Cámara solicitaba a la Audiencia que informara de la aptitud de José Fernández Treviño, para ocupar el puesto de escribano del Registro de la Real Audiencia, a petición de su madre Feliciana (sic) Catarecha, propietaria de dicha escribanía.

Tobajas Gallego, F (2013): «Los Fernández Treviño de Saviñán», Enebro 77, Saviñán.

FOTOGRAFÍA: FRANCISCO TOBAJAS GALLEGO