PATRIMONIO BIEN MUEBLE: Bien de Interés Cultural del Patrimonio Aragonés.

PROTECCIÓN. HISTORIAL ADMINISTRATIVO:

Declaración: Resolución: 8-5-2007. Publicación: 28-5-2007.

PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA:

No catalogado.

            Martín de Alpartil cuenta en su Crónica que Benedicto XIII falleció el 23 de mayo de 1423, fiesta de Pentecostés, siendo enterrado en el palacio de Peñíscola. Algunos investigadores piensan que el fallecimiento pudo producirse unos meses antes, el 29 de noviembre de 1422, pero que se hizo público y oficial en la fecha indicada por Alpartil, pues así convenía a los intereses del rey Alfonso V de Aragón, embarcado en su aventura napolitana y secundado por los cardenales recientemente nombrados por Benedicto XIII.

            Cumpliendo su testamento, sus cardenales nombrados el 26 de noviembre de 1422, Julián de Loba, Jimeno Dahe y Domingo Bonnefoi, pues Carrier se encontraba en el sur de Francia, reunidos en cónclave en una dependencia del castillo el 10 de junio de 1423, eligieron papa a Gil Sánchez Muñoz (1370-1447), que tomaría el nombre de Clemente VIII. Abdicó el 26 de junio de 1429, dando fin al Gran Cisma.

FOTOGRAFÍA: ROBERT GILLON

Martín de Alpartil nos cuenta en su Crónica la razón del traslado de los restos del Papa Luna a Illueca. El 9 de abril de 1430, Domingo de Ramos, y el 13 de abril, día de Jueves Santo del mismo año, «tan abundante fragancia de agradable olor emanaba de la tumba del señor papa Benedicto XIII que no sólo en el castillo de Peñíscola sino incluso en la iglesia y por toda la población de Peñíscola se sentía, y este admirable hecho fue comunicado por el castellano del castillo a don Alfonso, rey de Aragón, que entonces estaba en Cariñena, en la diócesis de Zaragoza; y, como el noble barón don Juan de Luna, sobrino del señor papa Benedicto XIII, estuviese entonces presente, suplicó al señor rey que se dignase mandar al castellano de Peñíscola que le entregase el cadáver o cuerpo de su tío; y, así, se hizo. Y con los honores lo trasladó a su castillo de Illueca, en la diócesis de Zaragoza [Tarazona], donde, según se dice, en la cámara del castillo, donde había nacido, lo tiene con grandes luminarias».

Ambrosio de Bondía, en su Cytara de Apolo, de 1650, decía que su cuerpo «asta oi entero, i aun intacto el Pontifical con que fue enterrado». Un poco antes Juan Francisco Andrés de Ustarroz aseguraba, que «iaze su cadáver en el castillo de la villa de Illueca, tan entero como si oi muriera».

Algunos  investigadores señalan que durante la Guerra de Sucesión, los soldados franceses que apoyaban a Felipe V, llegaron hasta Illueca, asaltaron el castillo y destrozaron su interior, golpeando la momia de Benedicto para despojarle del pontifical. Sólo pudo recuperarse el cráneo, que pasó al palacio de Saviñán. Por su parte Guitart Aparicio asegura que este hecho tuvo lugar en 1813, durante la Guerra de la Independencia. De igual opinión eran Manuel Luna y Vicente de la Fuente, fechando en 1811 este hecho, añadiendo que su cabeza, cubierta por la piel y un ojo en una de sus órbitas, se custodiaba en el palacio de Saviñán.

Alpartil, M de. (1994): Cronica Actitatorum Temporibus Benedicti Pape XIII, edición y traducción de J. A. Sesma y Mª M. Agudo, D.G.A, Zaragoza.

Fuente, V. de la (1855): Historia eclesiástica de España o Adiciones a la Historia General de la Iglesia escrita por Alzog, tomo II, Impr. Pablo Riera, Barcelona, 420-421.

-(1883): «La calavera del conde de Tendilla», Boletín de la Real Academia de la Historia, Madrid, cuaderno IV.

Grupo Nono Art (1987): Benedicto XIII. La vida y el tiempo del Papa Luna, C.A.I, Zaragoza.

Guitar Aparicio, C. (1980): «El castillo-palacio de Illueca», Papeles Bilbilitanos, Calatayud, 33.

Luna, M. (1913):«Intervención de Benedicto XIII (D. Pedro de Luna) en el Compromiso de Caspe», Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos 5-6, 243-290.

Moxó, F. de (1989): «Nueva luz documental sobra la ascendencia musulmana de Benedicto XIII», II Encuentro de Estudios Bilbilitanos (Calatayud 1986), Centro de Estudios Bilbilitanos, Calatayud, II, 247.

-(1994): «Benedicto XIII y la monarquía aragonesa», Benedicto XIII, el Papa Luna. Muestra de documentación histórica aragonesa en conmemoración del sexto centenario de la elección papal de don Pedro Martínez de Luna, Aviñón, 28 septiembre 1394, D.G.A., Zaragoza, 72.

            Benedicto XIII en el palacio de Saviñán. En el tomo publicado en 1844 dedicado a Aragón, de Recuerdos y Bellezas de España, debido a José María Quadrado, se hacía responsable a los soldados de Napoleón de la profanación del cuerpo de Benedicto XIII, cuyo cráneo se había trasladado a Saviñán. No aparece en los inventarios del palacio de Saviñán de 1810 y 1831. En el inventario de 1854 el cráneo se custodiaba en una urna depositada en el oratorio. En los inventarios de 1890 y 1894, la urna descansaba en una mesa de mármol en el Salón contiguo al oratorio del palacio.

            El 5 de febrero de 1885, La Unión (Madrid) publicaba que, procedente de Londres, se encontraba en Zaragoza el P. Fages, para investigar la vida de San Vicente Ferrer y su época. El historiador dominico iba a visitar en breve Saviñán para ver la casa y la cabeza del Papa Luna. El Diario de Avisos de Zaragoza informaba el 18 de agosto de 1897, que el arquitecto Robert R. Anderson, empleado de la Universidad escocesa de San Andrés, había pasado unos días en Saviñán y Peñíscola, donde había recogido datos acerca de la personalidad del Papa Luna. Anderson había sacado un molde de yeso del cráneo, que estaría expuesto hasta 1976 en la galería superior de la biblioteca de esta universidad escocesa, a la que Benedicto XIII había concedido seis bulas en 1413 para su fundación.

            En el número del 16 de junio de 1899, de la revista semanal Alrededor del Mundo, apareció un artículo firmado por Wanderer (seudónimo de Manuel Alhama Montes), titulado «La cabeza del antipapa Luna», en que se publicaba, posiblemente, la primera fotografía del cráneo de Benedicto XIII.

            En 1912 y desde las páginas de la Revista de Castellón, Luis del Arco agradecía a Luis Bordiu la consecución de los fotograbados del cráneo del Papa Luna y de la cámara donde había nacido en el palacio de Illueca, que ilustraban su artículo.

            Aprovechando en 1921 la inauguración del monumento a Mariano de Cavia en Zaragoza, promovido por Heraldo de Aragón, Blasco Ibáñez visitó Illueca y Saviñán, con objeto de recoger datos para su novela sobre el Papa Luna, publicada en 1925, donde escribía: «Yo la he tenido en mis manos: sorprende por su pequeñez cuando se piensa en la enormísima voluntad que se cobijó dentro de ella».

            En 1923, en vísperas de conmemorarse el 5º centenario del fallecimiento de Benedicto XIII, Florencio Jardiel, deán del Cabildo, y Ricardo Royo Villanova, senador y rector de la Universidad de Zaragoza, pedían por carta a la familia Bordiu-Prat el cráneo del Papa Luna, para rendirle un homenaje en La Seo de Zaragoza. La condesa viuda de Argillo contestó que la herencia de Luis Bordiu, fallecido en Saviñán en 1921, estaba aún sin dividir y ningún heredero podía disponer de ella. El palacio de Saviñán fue a recaer en manos de la familia Olazábal-Bordiu.

            El 11 de enero de 1935, José Rico de Estasen publicó un artículo en Ahora, titulado. «En el pueblo de Sabiñán (Zaragoza) se conserva la calavera del Papa Luna». El cráneo le había sorprendido «por lo diminuto de su tamaño, cuando se piensa en el talento excepcional, en la férrea voluntad que llevó dentro».

Durante la Guerra Civil, el cráneo del Papa Luna fue escondido en una casa cercana al palacio.

            El hispanista Robert Gillon visitó y fotografió en 1950 el cráneo del Papa Luna, para ilustrar su capítulo «Saviñán et le tío Pedro», publicado en el tomo IV de sus Silhouettes espagnoles, Bruselas, 1954, junto a otro capítulo dedicado al castillo de Peñíscola.

            El Noticiero recogía el 9 de junio de 1960 el homenaje celebrado en Zaragoza a la memoria del Papa Luna. El día anterior las autoridades se habían trasladado a Illueca y Saviñán, donde habían recorrido las estancias del palacio y contemplado el cráneo del Papa Luna.

            El cráneo de Benedicto XIII tomó parte de la Muestra de documentación histórica aragonesa, en conmemoración del sexto centenario de su elección papal, celebrada en el edificio Pignatelli de Zaragoza en 1994.

Quadrado, J. M. (1884): Comunidad de Calatayud. Monasterio de Piedra, edición facsímil 2003, Centro de Estudios Bilbilitanos, Calatayud, 335-336.

               Tobajas Gallego, F. (2014): «El cráneo del Papa Luna», Enebro 84, Saviñán.

                Gillon, R. (1954): «Saviñán et le tío Pedro», Silhouettes espagnoles, Bruselas, 33.

Sin descanso. La noche del 6 al 7 de abril del 2000, la urna que contenía el cráneo de Benedicto XIII fue robada del oratorio del palacio de Saviñán. Miembros de la Guardia Civil, en la llamada «Operación Luna» consiguieron recuperar el cráneo de Benedicto XIII el 12 de septiembre de aquel mismo año.

«Estimando que se trataba de un bien de singular relevancia, atendiendo a su valor histórico y que su adecuada protección sería muy beneficiosa de cara a su conservación, muy necesaria dada su situación de deterioro», por Resolución de 13 de septiembre de 2000 de la Dirección General de Patrimonio Cultural, publicada en el B.O.A. de 22 de noviembre de 2000, se inició expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural del cráneo de Benedicto XIII, que culminaría en 2007.

               El 3 de abril de 2019 los descendientes de la familia Olazábal-Bordiu donaron el cráneo de Benedicto XIII al Ayuntamiento de Saviñán. Esta donación fue aceptada en un pleno celebrado el 30 de abril siguiente, siendo inscrito en el Inventario Municipal de Bienes.

            El Ayuntamiento de Saviñán decidió exponer el cráneo del Papa Luna en la antigua sacristía de la capilla que los Muñoz de Pamplona habían fundado en la parroquial de Saviñán. Para ello el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández Sola, a petición del Ayuntamiento de Saviñán y una vez constatado el documento de donación hecha por los propietarios del cráneo del Papa Luna al ayuntamiento, emitió un Decreto el 8 de noviembre de 2019. En él accedía a que este bien pudiera ser expuesto en la iglesia parroquial, en la antigua capilla y panteón de la familia Muñoz de Pamplona, con decoro, de forma adecuada y dignamente, informando que no se trataba de un objeto de veneración. Añadía que las visitas debían ajustarse a los horarios que determinara la parroquia. Al ayuntamiento se le concedía permiso para proceder a las obras encaminadas a la colocación y exposición del cráneo de Benedicto XIII en esta capilla.

Este decreto del obispo de Tarazona dio lugar a un convenio de colaboración entre la Diócesis de Tarazona y el Ayuntamiento de Saviñán, con el fin de exponer en la parroquial de Saviñán el cráneo de Benedicto XIII, que estaba depositado en el Museo Provincial de Zaragoza, hasta que el ayuntamiento lo pudiera reclamar como legítimo propietario, para ubicarlo en un lugar adecuado, en el que se garantizasen su difusión y conservación, cumpliendo con las prescripciones que fueran impuestas por el Servicio de Difusión de Patrimonio Cultural, Archivos, Museos y Bibliotecas del Gobierno de Aragón, en garantía de la conservación y seguridad del bien.

Dos técnicos de la Dirección General del Servicio de Conservación y Restauración visitaron el 8 de julio de 2020 la capilla de la parroquial de Saviñán, donde se pretende exponer el cráneo del Papa Luna, emitiendo un informe en el que se indicaban las obras, necesidades y exigencias a cumplir para la seguridad, conservación y exposición del cráneo del Papa Luna en dicha capilla. Para ello el Ayuntamiento de Saviñán solicitó varios presupuestos, aceptando el presentado por la empresa Tintaura. También han participado en estas obras y acondicionamiento de la capilla parroquial Carpintería Solanas y Electricidad Sierra.

El 24 de noviembre de 2020 tenía lugar una entrevista entre el Ayuntamiento de Saviñán y la Diputada de Cultura de la DPZ, en la que el Servicio de Cultura de la Diputación Provincial adquirió un compromiso de colaboración con el ayuntamiento para la inauguración y exposición del cráneo del Papa Luna en la capilla de los Muñoz de Pamplona de la parroquial de Saviñán, y para la conmemoración del sexto centenario del fallecimiento de Benedicto XIII en el año 2023.

El pasado 9 de marzo de 2021, técnicos de Cultura y Patrimonio de la  D.G.A. pasaron a reconocer las obras y montaje de la exposición del Papa Luna, debiendo emitir un informe para que el Ayuntamiento de Saviñán pueda pedir al Museo Provincial de Zaragoza la vuelta del cráneo de Benedicto XIII.